miércoles, 26 de mayo de 2010

Unidanza Contemporánea en la XXI Temporada de Jueves en Movimiento


Fotos: Javier Alvárez

Por: Roberto A. Valenciano Capín

Dentro de la vigésima primera temporada de Jueves en Movimiento, le tocó el turno de presentarse a la compañía de Unidanza Contemporánea de la U.A.S.L.P que dirige el Mtro. Fernando Escalante Guevara.

En esta noche danzario, esta compañía universitaria nos presentó para esta edición un programa en la cual se estrenaron cuatro trabajos coreográficos y ser complementado con obras de repertorio, además de tener como invitado a la compañía de Núcleodanza del SEER, en el bello recinto del Coloso de Villerías.

Bajo una lógica de iniciar con una obra fuerte y que a la vez resulte motivador y cautivante tanto para el ejecutante como el espectador, de esta forma generar y a la vez ser parte de este sueño compartido, el cual parece ser, resulto fallido con la exposición del trabajo "Angeles" de Antonio Martínez y Fernando Escalante, al no lograr proyectar esa energía ejecutoria como escénica que se desarrolla a través de este infalible combate y pugna de poderes entre el bien y el mal, a pesar de la insoslayable música que detentaba un potente pulso que se desafortunadamente delato su protagonismo.

En palabras de su creadora, Diana Batres, presentó un ejercicio dancístico titulado " tempo" acompañada por el baterista Héctor Suárez. Simplemente fue una seriación de movimientos con cierta congruencia bajo el hálito de la exploración de movimiento y consecuentemente sus energías.




Una pregunta que me ha sugestionado en estos meses, es ¿Hasta donde esa responsabilidad compartida en cuanto a esa libertad de creación y mostrar solamente ideas con más incongruencias que congruencias dentro del renglón tanto dramatúrgicas como de movimiento?. Esto deviene al caso de la presentación no solo por las ganas y entusiasmo del creador de "sobrio" de Antonio Martínez, quien explora superficialmente este síntoma actual como es el alcoholismo, el cual se puede decir que sin pena ni gloria, que a lo mejor coadyuva en el cuestionamiento de ¿Hasta donde ese sentido crìtico y tutelar de su director en cuanto a la selección de los programas?.

En esta cálida noche se contó con la presentación del trabajo coreográfico "Decisión" de Isis Chávez, por cierto se destaca por ser el primer trabajo formal hecho exprofeso para Nucleodanza que dirige la Mtra. Guadalipe Orellana. Una decisión que logra en momentos bellos en imágenes, a pesar que se sostiene con el oficio y no complicarse a pesar de su punto de partida temática que converge entre la decisión de amar o de la comprensión misma.

Podríamos decir que "Amaneceres" de Fernando Escalante, es sin lugar a dudas una de las piezas más logradas y que retrata el sello particular y circunstancial de este creador, en donde queda expuesta a través del movimiento, ese sentido de gozo estético y sin más transporta al espectador a disfrutar de un momento muy agradable.

Reflejo de las ganas y el entusiasmo queda "6" de Antonio Martínez. Un dúo que se gesta su devenir en su propio cubículo-cuadrado- para sin más detonar una serie de movimientos "secuenciados y limitados en si mismo", de pronto salir del mismo para disfrutar momentáneamente de este entendimiento, como una intuición de la realidad, al desgarrar esa piel obsoleta, para sin más volver a sus orígenes. Pero, no es cierto que dos más cuatro son seis, lo cual sería la posible lógica del título, pero aun así se agradece el esfuerzo.

Quizás en lo personal, una de las coreografías que más expectativas y anhelo por ver y disfrutar, al contar con el antecedente de obras que se sostienen y se rubrican bajo un sello muy particular de plantearlas, hasta me atrevería a decir que es una de las más consistentes y que a la vez permite estimular la creación tanto del espectador como del intérprete, como lo es ahora con el trabajo " Grito guardado" de Valeria Veléz.

Una obra que detenta más hacia lo gestual y coreográficamente interesante, a pesar de trabajar en dos planos, hay secuencias y dinámicas que le dan ese dinamismo y esa sutileza bien detonados. Al desgranar un discurso plenamente lleno de lirismo que se puede saborear y llega a cuestionar, a pesar de esa dualidad de movimientos de los intérpretes, se nota una ligera desencuesación y sentirse un poco plano, así como también quedar un poco trunca en su desarrollo y por lo tanto sentirla incompleta.

Podría decir que es una de las más consistentes trabajos más reciente de esta compañía danzaria universitaria, el cual sin más se agradece.

Hasta donde un "sueño ajeno" de Fernando Escalante, al apremiar y dimensionar las diferentes concepciones de este terceto de personajes, en donde cada uno transita paralelamente pero en cierto momento dan cuenta que su propio tranvía es el otro, para quedar finalmente dentro de un tenor perturbador, por demás gratificante al crear sutiles imágenes bajo la esencial expresión corporal y dancístico.

Se podría decantar esa anhelada búsqueda de esas sensación y emociones que converge en la dualidad del amor-desamor de un trío de amorosos, la cual revela un notable poder de seducción que emana de la inagotable fuente del sentirse parte, es lo que nos propone "susurros" de César Rodríguez, al exponer claramente en esta pieza, la necesidad de encontrar la expresividad justa para una obra que no requiere "juegos de destreza corporal".

A pesar de la reacción de los espectadores varíaba según el momento: risas, complicidad, curiosidad e interés por este síntoma contemporáneo como es la "gula" de Antonio Martínez.

Una pieza que a pesar de tener momentos chuscos y sentirse forzados estos, no se logra causar la risa expontánea, al pecar bajo los síntomas de no pesar en el escenario, al decantarse bajo una serie de deficiencias tanto técnica como interpretativas, a pesar de apelar a una búsqueda de una armonía y una fluidez del movimiento quedo trunca. Aunado a la obviedad de la búsqueda de una narrativa, siendo una crónica de un movimiento fenecido anunciado, además de esa linealidad que lo vuelvetediosa, sin esa energía y sin el ángel implícito que conlleva este tipo de obras.

Para finalizar con un allegro que sin más derrimió el surtilugio de los obesos movimientos con la presencia de "sushine" de Fernando Escalante. Una pieza sencilla, fresca y sin pretensiones, al derrimirse bajo una dinámica muy particular detonado por su creador, sin más sondea las posibilidades del desplazamiento y la mirada tanto del intérprete como del espectador, al lograr bellas imágenes y mucho dinamismo y fluídez de movimiento.




Unidanza Universitaria esta integrada por: Diana Batres, Marisol Camacho, Fernando Escalante, Marcela González, Emmanuel López, Antonio Martínez, Anabel Ortega, Stephanie Prevost, María Teresa Rodríguez, Valeria Vélez y Montserrat Zarzosa

La revolución y la danza en el Museo del Ferrocarril "Jesús García Corona"

martes, 25 de mayo de 2010

Segundo Festival dancístico de la calle S.A. Este 28 y 29 de Mayo en la explanada del Coloso de Villerías

Unete a este viaje musical al genio del reggae, Bob Marley, este 30 de Mayo en Guadalajaraa,

El Premio Nacional de la Juventud -recordatorio fecha límite 28 de mayo 2010.

El Premio Nacional de la Juventud es el máximo reconocimiento público que el Gobierno de la República otorga a jóvenes mexicanos de 12 a 29 años de edad, por haber destacado en alguna de sus diez distinciones mencionadas; de tal manera que su conducta, dedicación al trabajo o al estudio cause entusiasmo y admiración entre sus contemporáneos para poder considerarse como ejemplo para crear y desarrollar superación personal y de progreso en la comunidad. Se podrá otorgar un máximo de dos premios por distinción, uno por categoría.

La participación de los candidatos, individualmente o en grupo, será de acuerdo con las bases de la Convocatoria, los Formatos Oficiales de Registro y en las siguientes categorías y rangos de edad:
A) De 12 hasta 17 años de edad cumplidos entre el 1° de enero y el 31 de diciembre de 2009.
B) De 18 hasta 29 años de edad cumplidos entre el 1° de enero y el 31 de diciembre de 2009.
Las diez distinciones de este Premio, en las que se puede participar individual o colectivamente, son las siguientes:
Logro Académico
Expresiones artísticas y artes populares
Compromiso Social
Fortalecimiento a la cultura indígena
Protección al ambiente
Ingenio emprendedor
Derechos humanos
Discapacidad e Integración
Aportación a la cultura política y la democracia
Ciencia y tecnología

El Premio, en cada una de las diez distinciones, consistirá en un diploma firmado por el Presidente de la República, donde se expresarán las razones por las que se confiere, medalla y roseta de oro de ley 0.900 y $130,000.00 (Ciento Treinta mil pesos 00/100 M. N.) en Contratos de Comisión Mercantil y Depósito de Títulos en Custodia y Administración.

FELIPE SEGURA, pilar constructivo de la danza clásica mexicana

Por Gabriela Jiménez Bernal

Cuando nos referimos al maestro Felipe Segura ( 2004), estamos hablando de una pieza clave en la historia dancística de nuestro país. Fue uno los pioneros de la danza clásica en México.

Muchos roles asumió Felipe Segura: como investigador, bailarín, director, regisseur, artista y promotor. Sin embargo, nadie como él dio impulso el ballet en tierra azteca. Convencido del valor de este género, se dio a la tarea de dar a conocer el repertorio tradicional del ballet clásico entre varias generaciones de bailarines y al público mexicano.

Por si eso fuera poco, sentó las bases de lo que iba ser la Compañía Nacional de Hanza, que hoy por hoy es la máxima representante del género en México y que él mismo dirigió artísticamente en sus inicios.

Como promotor de la danza clásica, el papel de Segura ha sido único; pocos tuvieron su misma constancia. Logró mantener viva la tradición en México del ballet clásico. Fue siempre un luchador, jamás se rindió ante nada.

A decir de quienes estuvieron alrededor de Segura, él junto con Nellie Happee y Gloria Contreras formaron un trío que consiguió que progresara la danza en México y que ésta lograra niveles importantes. Gracias a que el Ballet Concierto fue dirigido por el espíritu tan potente que tenía el maestro Felipe Segura, la agrupación logró implantar el modelo de Compañía de danza.

Los conocedores aseguran con justa razón que la figura de Felipe Segura debe honrarse porque es el pilar constructivo de la danza clásica y, por ende, de la Compañía Nacional de Danza. Ha sido la persona más notoria y el gran reconocedor de los talentos que estuvieron y siguen estando alrededor de la danza en México. Por toda su labor, es considerado uno de los gigantes de la danza clásica y neoclásica de México.

Paralelamente a su entrega desmedida por el ballet, el maestro Segura realizó otras actividades. En ingresó en 1983 al Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de la Danza (CENIDI-Danza José Limón), donde tuvo una labor de entrega incomparable, porque fue un investigador de gran rigor académico. Como investigador aportó muchas de sus experiencias a través del gran conversador que era.

Segura gozaba de una disciplina ejemplar. No sólo dirigió las Charlas de danza, sino también las transcribió dejando el Archivo de la Palabra, un tesoro de lo que ha sido el quehacer colectivo dentro de la danza, y gracias al homenaje Una vida en la danza hoy contamos con documentación y semblanzas de las personalidades más destacadas en este ámbito artístico.

Fue gracias a este hombre, que durante muchos años se reconoció a los grandes de la danza a través de la medalla "Una vida en la danza" que él promovió y por desgracia desapareció. Sin embargo, se trata de un aporte que sigue vigente en la memoria del gremio dancístico nacional.

FELIPE SEGURA

Estudió en la Academia Cinematográfica de México, en la Escuela Nacional de Danza (con Gloria Campobello) y en las escuelas de Nelsy Dambré y Sergio Unger. Fue becario del Ballet Arts School del Carnegie Hall de Nueva York.

Tomó clases con Nora Kiss, Olga Preobajenska y Alexander Volinine en París; con Stanislav Idzikowsky en Londres, y con Bronislava Nijinska y Michel Panaieff en Los Ángeles. Debutó con el Ballet de la Ciudad de México donde alcanzó la categoría de primer bailarín.

Más tarde fue miembro de la Academia de la Danza Mexicana y de los Ballets de Nelsy Dambré, Alicia Alonso y Roland Petit, así como del Ballet de Champs Elysées, del Ballet Español de Teresa y Luisillo, del Grand Ballet del Marqués de Cuevas y del Royal Danish Ballet. Fue también primer bailarín del Ballet Concierto de México, donde posteriormente ocupó los cargos de director artístico y director general.

Años después se desempeñó como coordinador artístico del Ballet de las Américas, y como director artístico del Ballet Folklórico de México, del Ballet Clásico de México y de la Compañía Nacional de Danza. Hizo coreografías para cine y televisión y diversas compañías de ballet y ópera.

Fue repositor de repertorio tradicional y creó varios ballets. En 1983 ingresó al Cenidi Danza. Escribió artículos para periódicos y revistas y fue autor de los libros Gloria Campobello, primera ballerina de México; La era romántica; Los estilos del ballet; La Escuela Nacional de Danza. 60 aniversario; Sergio Franco; México en el ritmo del universo; Mariano Tapia. Danza sin fronteras, Nelsy Dambré.

Un ballet para México; Guillermo Keys Arenas (ensayo biográfico) y El Ballet de la Ciudad de México. Fue creador del Homenaje Una Vida en la Danza, que ha honrado hasta la fecha a más de trescientos artistas.

Entre los premios y distinciones obtenidos destacan la medalla de oro del Festival Mundial del Folklore, la medalla de oro como bailarín y coreógrafo otorgada por la Presidencia de la República (1982), la medalla de oro conmemorativa del INBA por sus cincuenta años de carrera profesional y el Premio Guillermina Bravo (1999). Murió en la Ciudad de México, el 27 de mayo del 2004.

"Una vida en la danza": segunda época

Por: Dora Luz Haw

Luego de suspenderse por ocho años el único acto de reconocimiento que el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) organizaba para el gremio dancístico, este 2010 se reactivará el homenaje "Una vida en la danza".

La iniciativa de celebrar a los creadores de este arte fue impulsada en 1985 por el fallecido bailarín Felipe Segura en el Palacio de Bellas Artes, donde él mismo participaba como maestro de ceremonias.

Aunque los actuales organizadores reconocen que es imposible suplir a Segura, quien incluso memorizaba las semblanzas de los festejados, el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de la Danza (Cenidi-Danza) José Limón realizará anualmente este homenaje.

"Al fallecer Segura (en 2004), que era el espíritu que impulsaba este reconocimiento, se suspendió completamente, ya que él se encargaba desde de seleccionar a los homenajeados hasta de preparar lo que se iba a decir en el Palacio.

"Después de la insistencia de muchos investigadores decidimos retomarlo porque es uno de los pocos espacios donde bailarines y maestros tienen un reconocimiento oficial por parte del INBA", explica Elizabeth Cámara, directora del Cenidi-Danza.

Este año, en una ceremonia que se llevará a cabo el 20 de mayo en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario - debido a que el Teatro del Palacio de Bellas Artes se encuentra cerrado por remodelación--, se reconocerá a 27 artistas, algunos post mortem.

Se proyectará un video sobre los festejados y se repartirá un cuadernillo con sus semblanzas. Para su realización, la institución cuenta con documentos e imágenes, programas de mano y carteles de quienes recibirán la distinción.

Se entregará también, junto con un diploma, una medalla de plata diseñada para el homenaje con la imagen del Palacio de Bellas Artes en una cara, y en la otra el logotipo del Cenidi-Danza.

Entre los fallecidos se recordará a los bailarines Eva Beltri, Hugo Romero, Giovanni Lepri y Jorge Tyler, al coreógrafo Jaime Buentello y a la bailaora Antonia Amaya. Se reconocerá además al grupo Teatro de Masas, a los fotógrafos Semo y Nacho López, al pintor Carlos Mérida, y al músico Zacarías Segura.

Figuran entre los homenajeados Patricia Aulestia, Isabel Ávalos y Farahilda Sevilla, en el área de danza clásica; Isabel Hernández, Yolanda Moreno y Tonio Torres, en danza moderna contemporánea; a Noemí Marín, Rafael Morones e Hilda Rodríguez, en danza folclórica; a Elba Cena y Patricia Linares, en danza española, y a Sergio Corona en bailes de salón.