sábado, 1 de octubre de 2022

Con excelente concierto del Coro Vuela Alto, concluyen festejos 19 años del Museo del Virreinato




Por: Roberto A. Valenciano Capín

Uno de los proyectos más activos, es el Coro Vuelo Alto bajo la dirección del Mtro. Homar Sánchez Díaz tuvo  el honor de cerrar las celebrancias de los  19  años del Museo del Virreinato.

Después del rotundo el éxito de su recorrido nocturno en la" “Noche en el Museo del Virreinato” que esta ubicado en el antiguo convento de la orden de frailes carmelitas del siglo XVIII en la Nueva España,  el cual ha sido declarado como Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en el año 2018.

La Capilla Doméstica o o la tribuna del Carmen, en donde solo se conserva la cúpula del siglo XVIII,  fue el escenario de este concierto "Con México en la piel" de este coro a capella potosino que fue fundada en el 2014.

Al compartir en esta tarde un homenaje no solo a la tierra patria,  al hacerlo  a través de esta música desde el corazón.

Es a través de los diferentes usos de la voz a capella  que ofrecen un repertorio de lo mejor de la música en México

Al iniciar con esta tradición con -La Zandunga-, -La Bruja-, - El Cascabel-, como una de las canciones virreinales  - La Bamba-, como comenta su director.

Para compartir este ensamble vocal, una interesante versión del que es considerado como el segundo himno nacional, el Huapango de Pablo Moncayo.

Así como estas piezas infaltables: - Guadalajara-de Pepe Guizar, -México se lleva en la piel- de Josemanuel Fernández, - La Bikina- de Rubén Fuentes, -Cielito Lindo-de Quirino Mendoza y Cortés, -Bésame mucho- de Consuelo Velázquez, -Mujeres divinas- de Martín Urrieta.

Como agradecimiento por este recibimiento de un público que se dieron en buena cita en esta capilla  que estuvo cerrada al público por más de 80 años, ofrecieron el tradicional -Querrequé-.

Es de destacar que el coro Vuela Alto ha sido galardonado en el evento coral más importante del mundo, los 11th World Choir Games 2021 que en esta edición transcurrió en la región de Flandes en Bélgica, al llevarse la máxima presea en una nueva categoría, la de los coros virtuales.

Como también han recibido el 1er Premio Municipal de la Juventud de San Luis Potosí por Manifestaciones Artísticas y Bellas Artes.

Es destacar que Homar Sánchez es uno de los pioneros a nivel mundial de la producción de los llamados “Coros virtuales”, en dónde los integrantes graban sus voces de forma individual y éstas se ensamblan con edición para generar la ilusión de un coro.

Para más información del Coro Vuelto Alto, puedes checar sus redes sociales.

"Siempre Estoy, ¿Se puede extrañar a alguien que no conoces?", en el Foro Teatral "La Carrilla



Los días 01 y 02 de octubre del presente año se estará presentando en Foro Teatral "La Carrilla"  la pieza escénica documental: Siempre Estoy, ¿Se puede extrañar a alguien que no conoces? Una propuesta de la Colectiva Ramas y Raíces en colaboración con Teatro desde la Grieta y Arde el silencio.

Sinopsis:

Pieza escénica que desentierra de los escombros la memoria de un hombre, quien durante años fue recordado a partir de murmullos, respuestas secas o silencios. Siempre estoy es el despliegue de un archivo que nos recuerda a futuro la importancia de la visibilidad, el reconocimiento, el orgullo y la resistencia.

La puesta en escena aguascalentense ha logrado ser seleccionada en las siguientes plataformas: Programa Cultural de la Feria Nacional de San Marcos 2022, Muestra Estatal de Teatro en Aguascalientes 2022; el Circuito Nacional de Artes Escénicas Chapultepec: Teatro y Espacios Independientes a través de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y del Centro Cultural Helénico, la 42 Muestra Nacional de Teatro que se realizará en Coahuila así como participación especial para el XXVI Encuentro de Teatro de Tijuana 2022: Historias de Identidad.

Horarios: 19:00 y 18:00 horas, respectivamente.

Boletos: $100.00 pesos.

Reservaciones: Vía inbox 

¡Cupo limitado!

Foro Teatral "La Carrilla". Av. Himno Nacional # 4000

Google Maps: https://n9.cl/vhswj

Estas funciones forman parte del Circuito Nacional de Artes Escénicas Chapultepec: Teatro y Espacios Independientes.

Talavera poblana y arte tradicional japonés, exposiciones dentro de la V Muestra Internacional de Folklore



La V Muestra Internacional de Folklore y Artes Tradicionales presenta dos exposiciones que se exhibirán dentro del Centro Cultural Palacio Municipal, una de gran simbolismo nacionalista con material de talavera poblana y otra más que es una muestra del arte tradicional japonés.

La primera exposición se llama “Alas de talavera, imágenes del águila mexicana”, que son 42 piezas de talavera creadas por el taller poblano Talavera de la Reyna, el cual se destaca la relevancia del escudo nacional como símbolo identitario de México, fusionando la talavera que es una de las técnicas artesanales más antiguas de nuestro país, con la iconografía nacional por excelencia: el águila mexicana.

El trabajo curatorial de “Alas de talavera” fue resultado de la investigación exhaustiva del historiador mexicano Enrique Florescano, el investigador iconográfico y diseñador Rafael López Castro, la asesora en proyectos culturales María Teresa Cordeiro y las manos artesanas de Talavera de la Reyna, con la visión de su directora Angélica Moreno.




Por parte, Japón se presenta con “Furoshiki”, que es una tela cuadrangular tradicional que se utiliza para envolver y transportar objetos, los cuales pueden ser obsequios, botellas o incluso ropa.

Además, se exhibe una muestra de “Emakimono”, el cual es un tipo de pintura sobre papel cuyo origen inicial es Chino, pero que se representa como una narrativa ilustrada en forma horizontal cuyos orígenes datan del Período Heian en la historia de Japón. El Emakimono combina texto como imágenes, puede ser dibujado, pintado, o estampado en pergaminos o rollos horizontales que podrían llegar medir hasta 12 metros de largo.

Centro Nacional de Investigación publicará obra 'El cuerpo mutable' en 2023



Por: Fabiola Palapa Quijas

Fragmentaciones. Lidya Romero. El Cuerpo Mutable. Teatro de Movimiento es una investigación de Cristina Mendoza, que será publicada en 2023 por el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de la Danza José Limón, del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura.

Mendoza, quien realizó el texto con motivo de los 40 años de la compañía El Cuerpo Mutable. Teatro del Movimiento, recorre momentos importantes de la danza mexicana, a través de la obras de Lidya Romero.

En el evento que se desarrolló este miércoles en la Aula Magna José Vasconcelos del Centro Nacional de las Artes, Lidya Romero, fundadora de la agrupación dancística comentó que “han pasado cuatro décadas desde ese momento y el cuerpo continúa mutando, transfigurándose en cada proyecto, cada obra coreográfica, de generación en generación de intérpretes, mismos que han delineado la identidad de la compañía que se manifiesta en la poética y la estética de cada pieza”.

La coreógrafa recordó que la compañía la fundó junto a Eva Zapfe, Herminia Grootenboer y Mabel Diana y la primera obra del grupo fue El viaje, con la que participaron en el concurso de coreografía INBA-UAM en noviembre de 1982.

“La lectura de este portentoso texto me provoca distintas emociones, es como verme al espejo, mejor que eso, imágenes se suceden vertiginosamente como en una película, verme a través del tiempo, a través de las obras, a través de los innumerables intérpretes que son el cuerpo y la sangre del discurso coreográfico”, explicó Romero.

La investigadora del Cenidi Danza José Limón, Cristina Mendoza, en su intervención expresó: “con esta investigación celebro la tenacidad, la fortaleza y sobre todo el amor y entrega que han demostrado mis compañeros de la danza al dedicarse a una profesión en extremo exigente, poco valorada socialmente y siempre a punto de la inanición".

La autora del libro explicó que Lidya Romero pretendió desde su iniciación creativa, labrarse una identidad propia, pero, paradójicamente, desarrolló una identidad mutable.

“Las obras que ha producido la compañía a lo largo de cuatro décadas son parecidas a un caleidoscopio, poseen una movilidad constante. Unas veces son abstractas y formales, otras claramente barrocas o minimalistas; unas recuperan el pasado y las más apuntan hacia el futuro; éstas pueden ceñirse a un guion literario, como

Arqueología posmoderna, mientras que en aquellas las imágenes sólo se yuxtaponen, sin una finalidad narrativa precisa”.

En el trabajo de Mendoza se incluyen los testimonios de Patricia Cardona, Alberto Dallal, Elvira García, Pedro Serrano, Luis Bruno Ruiz, Dionisia Urtubees, Haydee Lachino, críticos de danza, junto a las memorias de Jorge Domínguez y de Lidya y Rosa Romero.

La investigadora expresó que quizá la identidad de Romero consiste en su propuesta de danza-concepto, con la que busca “sorprender, impactar, hacer que el espectador presencie y viva algo difícil de olvidar, provocado mediante un certero golpe estético”.

Como parte de la presentación del texto de Cristina Mendoza, los bailarines de El Cuerpo Mutable hicieron algunas intervenciones escénicas y se proyectó un video con parte del trabajo de la agrupación.

Ofelia Chávez, directora del Cenidi Danza, las bailarinas Rocío Flores y Elisa Rodríguez, así como el coreógrafo y director de escena, Jorge Domínguez también participaron en el evento.

Dan a a conocer los títulos de las obras ganadoras de la Convocatoria 2022 Cómic en Lenguas Indígenas Nacionales



La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI), dio a conocer los títulos de las obras ganadoras de la Convocatoria 2022 Cómic en Lenguas Indígenas Nacionales, publicada en el marco del Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas (Dili) 2022-2032.

El objetivo de esta convocatoria fue promover el multilingüismo y el uso de las lenguas indígenas nacionales en la creación de géneros literarios novedosos y actuales para fortalecer la diversidad lingüística de México, de acuerdo con las estrategias de trabajo indicadas por la Secretaria de Cultura del Gobierno de México, Alejandra Frausto Guerrero.

Acorde con los requisitos de la convocatoria, podían participar una persona o un colectivo de nacionalidad mexicana, tener 18 años cumplidos, ser hablante de alguna lengua indígena nacional y en el caso de los colectivos, la persona representante, ser de nacionalidad mexicana y hablante de lengua indígena.

En esta segunda edición se dictaminaron 30 obras escritas en 15 lenguas indígenas: Tének, mazahua, maya, mazateco, Tu’un Savi, náhuatl, mayo, otomí, popoloca, Tutunakú, tseltal, triqui, wixárika, zapoteco y zoque.

Las y los participantes en esta convocatoria radican en 14 entidades federativas: Chiapas, Ciudad de México, Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Nayarit, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, Sonora, Tamaulipas, Veracruz y Yucatán.

La ceremonia de fallo se llevó a cabo el 27 de septiembre. El jurado estuvo integrado por Nadia López García, hablante de Tu’un Savi (mixteco), poeta, ensayista, promotora cultural y tallerista; Inocencia Arellano Mijarez, hablante de Odam (tepehuano del sur), licenciada en Educación Musical y maestra en Estudios Amerindios y Educación Bilingüe y José Manuel Hernández Fuentes, triqui originario de Unión de Los Ángeles, Juxtlahuaca, Oaxaca, traductor de diversos textos del español a su lengua materna. El jurado decidió distinguir dos obras con Mención Honorífica.


Lugar

Pseudónimo

Autoría

Título original

Título en español

Lengua indígena

1

Suksu

Colectivo Najs

Ja jyapayäjk te’ jamasä’nhkä’y Sokimä’

El día que no amaneció en Soki

Zoque del norte alto

2

Tsjo ruee ncha'on

 

Colectivo Tsjo ruee ncha'on

Ngajin ji thi jian

Hay magia dentro de ti

Popoloca del norte

3

Xigab

Colectivo Xigab

Bӕl gy xaygaa

La serpiente de flor del cerro de nueve puntas

Zapoteco de valles, del centro

4

Aktsuxtáán

 

Cruz Alejandra Lucas Juárez

Laktsuman xla Kuxi’

Mujeres maíz

Tutunakú central del sur

Mención honorífica

Yecatl

 

Antonio Hernández Juárez

Tlatsijkatepetl

Cerro flojo

Náhuatl del noroeste central

Mención honorífica

Ngajni

 

José Ángel Damián Jara

Inchi bechun Natalia

La vida de Natalia

Popoloca del norte

 

La ceremonia de premiación se llevará a cabo en octubre. El primer lugar recibirá cien mil pesos mexicanos, el segundo ochenta mil, el tercero sesenta mil y el cuarto treinta mil.

viernes, 30 de septiembre de 2022

Gran noche de música mexicana en el Francisco Cossío



Por: Roberto A. Valenciano Capín.

Con el concierto -México en el corazón- se presentó el nuevo proyecto musical de FN-Ixchel, bajo la dirección del Mtro. Martín Gutiérrez Barbosa, tomando como escenario la sala Francisco de la Maza del Museo Francisco Cossío.

Esta noche es un día muy importante para esta agrupación de compartir este lazo de lo tradicional con lo contemporáneo, como también despedir este mes patrio, al ofrecer un repertorio de  canciones o piezas que muchas de ellas ya son parte ineludible de nuestro ADN musical como también del corazón del público asistente que a través del aplauso reconoce la ejecución de este joven ensamble musical.

Al iniciar esta travesía musical con estas canciones que conmueven y se cantan al oído, como son: -Amorcito Corazón- de Manuel Esperón, -Noche ronda- de Agustín Lara, -Dime que sí- de Alfonso Esparza Oteo, -Bésame mucho- de Consuelo Velázquez.

Para continuar con estas piezas que no solo forman parte de estas geografías de la musical mexicana, sobre todo, a sentir su sabor, que van desde este popurrí del gran cronista urbano, Chava Flores que dialoga con este -Jacinto Cenobio- de Francisco "Pancho" Madrigal, hasta  disfrutar el son más antiguo en México - Mantas y terreras - y así transitar por la tradición de  - la Bruja-, - el Cascabel- y - el Cielito Lindo-.

Fuera del programa, como regalo a la cantante y amiga del grupo, Adriana Niño, quien les agradece al interpretar  -La Martiniana- de Andrés Henestrosa.

Gutiérrez Barbosa comenta que es una propuesta que ya venían trabajando desde hace años y "que viene de la mano de la asociación civil que es el desarrollo integral Ixchel, es por eso que nace este proyecto para tratar de buscar nuevas plataformas, nuevas propuestas en el tema musical".

Así como reconoce que “hay mucho folklore, hay muchas propuestas y todo eso, pero es nuestro simple granito de arena para seguir contribuyendo al rescate y preservación de nuestra música tradicional”.

Además de buscar seguir impulsando a la juventud. "Seguimos presentándonos, por eso no nos gusta meternos en el tema de los focos, pero que sean los muchachos los que se metan en eso y nosotros en el apoyo”.




FN-Ixchel está integrado por: Abyade González Valerio y Victor Calderón Rangel en voz, Saúl Hernández Rojas en piano, Karim en percusión, Aldo en bajo, Moises Morales en violín y Martín Gutiérrez en guitarra y jarana.

Extraño y futurista: 100 años del Ballet Triádico

Trajes originales sobrevivientes del Triadic Ballet en la Staatsgalerie Stuttgart. Foto Staatsgalerie Stuttgart


Por:  David Mead

Una mirada a la creación única de Oskar Schlemmer, que celebra el centenario de su estreno el 30 de septiembre.

Hoy, aunque todavía se le recuerda como diseñador, pintor y maestro de la Bauhaus, la contribución de Oskar Schlemmer a la danza es poco más que una referencia pasajera. Con una excepcion. Sus diseños para su Ballet Triádico , que se estrenó en el Wurtemburgische Landestheater de Stuttgart el 30 de septiembre de 1922, siguen estando entre los más llamativos e inusuales jamás concebidos. El ballet en sí nunca recibió elogios en vida de Schlemmer, sin embargo, solo lo hizo con la reinvención de Gerhard Bohner de 1977, encargada por la Academia de las Artes de Berlín.

Los trajes o figurillas como los llamó Schlemmer, de los cuales se conservan nueve de los dieciocho originales, siete en la Staatsgalerie de Stuttgart, son extraordinarios. Incluso cien años después, se ven extrañamente futuristas, como algo de una caricatura de ciencia ficción. Schlemmer solo insinuó posibles interpretaciones de ellos en sus manuscritos. “Maquinaria de precisión, aparatos científicos de vidrio y metal, miembros artificiales desarrollados mediante cirugía, los fantásticos trajes de los buceadores de aguas profundas y un soldado moderno”, escribió.


Elsa Hötzel (Big Skirt) y Oskar Schlemmer (The Diver) en una escena de The Traidic Ballet , 1922 o 1923. Foto Fundación Bauhaus Dessau, cortesía de Staatsgalerie Stuttgart


Pesados ​​y fabricados con materiales inusuales como láminas, láminas de acero, madera contrachapada, alambre y caucho, transforman el cuerpo humano en esculturas en movimiento donde el movimiento está severamente restringido.

Gold Sphere es un torso ovoide sin brazos. Sphere Hands es una figura cuyos brazos sin manos terminan en bolas hinchadas de colores. Los Danzantes del Disco gemelos, cuyas cabezas y cuerpos están colocados con discos delgados como cuchillas, se mueven uno hacia el otro desde direcciones opuestas, pareciendo cortarse lentamente el uno al otro mientras se fusionan. El alambre aparece apropiadamente como una figura enredada dentro de las bobinas de alambre de púas. Hecho de madera, The Diver no tiene brazos, está grotescamente deformado y viene con un extraño casco de gran tamaño. Es original, se encuentra en la Bauhaus Dessau, aparentemente es tan pesado que se necesitan dos personas para transportarlo.


Plano de figurillas para El ballet triádico de Alexandra Bormann-Arndt, c.1969. Movido por la exposición Schlemmer, Staatsgalerie Stuttgart. Foto David Mead


Quizás lo más extraño es The Abstract, que se ha afirmado que fue una especie de alter ego para Schlemmer, quien bailó el papel él mismo en varias ocasiones. Dividido en áreas desiguales de luz y oscuridad, en gran parte blanco con parches de rojo, negro y azul, viene con una gran media cabeza, una máscara de un ojo y empuña una daga y un garrote. Además de eso, tiene una pierna blanca permanentemente extendida que no se puede doblar, lo que reduce al bailarín a cojear o saltar impotente.

Sin embargo, todos los trajes femeninos se parecen un poco a un tutú de ballet tradicional. Tal vez eso no sea tan sorprendente si se considera que Schlemmer se vio a sí mismo no tanto como un radical sino como alguien que actualizaba la tradición histórica para la nueva era con nuevos materiales e ideas.

Si bien quedan diseños detallados para los trajes restantes, la coreografía se perdió hace mucho tiempo. Schlemmer dejó muchos diarios, notas y bocetos, pero no detallan los pasos y no se conoce ninguna película sobreviviente. Sin embargo, esas notas al menos detallan muchos de los patrones del piso y se han utilizado para reimaginaciones modernas que desafían las percepciones de la danza tanto como debe haberlo hecho el ballet de 1922.


Oskar Schlemmer como turco en El ballet triádico , c. 1922. Foto Archivo Oskar Schlemmer, Staatsgalerie Stuttgart


Schlemmer estaba discutiendo la idea de un gesamtkunstwerk , una unión de artes visuales, danza y diseño de vestuario, ya en 1912 después de conocer a los bailarines Albert Burger y Elsa Hötzel. En muchos sentidos, fue uno de los primeros verdaderos artistas interdisciplinarios, coincide Susanne Kaufmann-Valet, curadora de la exposición Moved by Schlemmer en la Staatsgalerie, organizada para conmemorar el centenario del ballet.

Después de haber puesto en escena los bocetos iniciales de lo que se convertiría en el ballet triádico en un evento benéfico para su regimiento en Stuttgart en 1916, Schlemmer continuó diseñando un ballet en tres actos formalizado, sin trama, al que se refirió como una "Danza de la Trinidad". Tenía tres bailarines, una mujer, dos hombres, en 12 bailes y 18 disfraces. También estaban las tres dimensiones del espacio: altura, profundidad y anchura; y tres formas básicas: esfera, cubo y pirámide. Finalmente, había tres colores básicos, uno para cada acto: amarillo para el primero, que era burlesco festivo; luego rosa, solemne; luego negro, místico y fantástico.

La coreografía en sí fue desarrollada por Burger, Hötzel y Schlemmer en colaboración. La geometría del suelo y las formas geométricas determinaron los caminos de los bailarines. La música fue un collage de ocho compositores a lo largo de tres siglos. El programa de la noche de apertura notó cómo el ballet coqueteaba con la comedia sin ser grotesco y rozaba las convenciones sin caer en la vulgaridad. También sugirió que podría demostrar los principios a partir de los cuales se podría desarrollar un ballet particularmente alemán. El vestuario ciertamente determinaba los movimientos de los bailarines, quienes tenían que subordinarse a sus formas rígidas, aunque, a partir de sus notas, parece que restringir el movimiento per se no era el objetivo principal de Schlemmer.

En el estreno, Schlemmer bailó bajo el seudónimo de Walter Schoppe pero, en una carta al artista suizo Otto Meyer-Amden, escribió: “Como bailarín… fracasé. Puedo ser director de baile, pero no bailarín”. Las críticas fueron mixtas, aunque el Frankfurter Zeitung comentó: "Se han sentado las bases para un ballet completamente moderno que es arte real".


El Bayerisches Junior Ballett München en la nueva versión de Gerhard Bohner de 1977 de The Triadic Ballet.  En la foto: Alisa Bartels como The Wire Skirt con Alexander Bennett y Nicholas Losada como The Gold Balls. Foto Wilfried Hosl


El Ballet Triádico pasaría a tener una historia tensa. Burger y Hötzel, que habían financiado el vestuario además de colaborar en la coreografía, pronto se pelearon con Schlemmer, sintiendo que su contribución no fue suficientemente reconocida. Se separaron después de dos actuaciones más en agosto de 1923. Los disfraces se dividieron. Schlemmer se quedó con seis y mandó hacer seis nuevos.

El ballet parece haber sido siempre un trabajo en progreso. Resurgió en el Festival de Música de Cámara de Donaueschigen en 1926, ahora con música especialmente encargada para órgano mecánico por Paul Hindemith, y nuevamente en el Great Frankfurt Bridge Review, donde el diseño del lugar obligó a Schlemmer a cambiar la coreografía y el número de bailes. El mismo año, su situación económica lo llevó a alquilar el vestuario al Teatro Metropol de Berlín para una sección de una revista, pero los organizadores pronto quebraron y nunca recibió un centavo.


Alexander Bennett y Nicholas Losada como The Discs en la versión de Gerhard Bohner de The Traidic Ballet  de Oskar Schlemmer Foto Wilfried Hösl


Después de otra actuación parcial en 1927, The Triadic Ballet logró el sexto lugar en la competencia Concours de Choreographie en París en julio de 1932, la coreografía una vez más se modificó sustancialmente. La actuación fue la última en la vida de Schlemmer. Los planes para más salidas en la década de 1930 quedaron en nada, en parte debido a la situación política. El trabajo de Schelmmer fue retirado de la Staatsgalerie en 1933 como parte de la purga de arte del ahora gobierno nazi alemán y en 1937, destacados artistas de la Bauhaus como él fueron completamente excluidos.

Schlemmer murió en 1943 y los trajes de los Burger fueron destruidos por un incendio en 1944. Schlemmer solo sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial porque los envió a Nueva York en 1938 para una exposición de la Bauhaus en el Museo de Arte Moderno, donde permanecieron hasta la década de 1960. El ballet en sí cayó en el olvido hasta que fue reinterpretado en 1968 como una pieza de 30 minutos para la televisión alemana de Margarete Hasting, Franz Schömbs y Georg Verden. Más notable, y con mucho la más exitosa de todas las versiones del ballet, es la de Bohner nueve años después.


Nagisa Hatano como falda grande en el ballet triádico de Gerhard Bohner después de Oskar Schlemmer. Foto Wilfried Hosl


Las reconstrucciones de ballets antiguos siempre son problemáticas ya que, aunque se pueden recrear los pasos, el contexto original no. La ventaja de Bohner fue que no tuvo más remedio que reelaborarlo, aunque mientras intentaba comprender y mantener las intenciones de Schlemmer estudiando sus notas en detalle y tratando de comprenderlas desde el punto de vista del autor. Los disfraces, sin embargo, eran réplicas exactas. Otra nueva partitura de Hans-Joachim Hespos es una extraña mezcla de crujidos, metálicos y otros sonidos industriales. Si hay algún ritmo, en gran medida está oculto y es confuso.

Antes de rehacer el ballet, Bohner dedicó mucho tiempo a estudiar obras escénicas de la Bauhaus mejor documentadas y qué registros parciales existían de otras danzas de Schlemmer. En un documental de televisión sobre la realización del ballet, explicó cómo “trató de tratar las notas de Schelmmer como si fueran mías. Aunque puede leer sus propias notas, a menudo son incomprensibles para los demás”. Luego consideró cómo los trajes de ensayo podrían transmitir los mismos conceptos clave que los originales de Schlemmer. Solo entonces se pudo idear material coreográfico para su nueva versión, donde el movimiento lo dictaba el vestuario y no al revés. El resultado es un ballet que probablemente sea lo más parecido al original de 1922.


Florian Sollfrank cuando con el Bayerisches Junior Ballett München como The Abstract in The Triadic Ballet. Photo Wilfried Hosl


Pero una vez más, The Triadic Ballet pronto desapareció de los escenarios cuando los herederos de Schlemmer se negaron a permitir que se representara. Recién en 2014, cuando expiraron sus derechos, volvió, desde que lo bailan los jóvenes bailarines del Bayerisches Junior Ballett München (BJBM, Bavarian State Ballet II), donde Ivan Liska, integrante del elenco de 1977, es director artistico.

Como parte de la investigación para un artículo para el programa de las actuaciones del centenario, la periodista e historiadora de la danza alemana Anna Beke ha recopilado las experiencias de ex bailarines de BJBM al interpretar la versión de Bohner.

Eloïse Sacilotto, ahora en el Staatsballett Berlin, recuerda haberse probado un disfraz por primera vez. “Nos habían advertido, pero fue increíble. Son tan pesados ​​y complicados. ¡Fue un desafío! ¡Pero qué experiencia tan divertida!” Admite que el ballet “realmente no fue amor a primera vista. Creo que solo comencé a apreciarlo realmente una vez que dejé BJBM y comencé a trabajar profesionalmente. Me doy cuenta de lo mucho que me trajo. ¡Me dio musicalidad, encontrar soluciones a los problemas muy rápidamente y también improvisar si algo sale mal en el escenario!”

Sinthia Liz, ahora en el Wiener Staatsballett, señala que puede que no se trate de humanos o cuentos de hadas, "pero aún así tiene esa sensibilidad abstracta en su coreografía con la que la audiencia puede enfatizar". Ella agrega: “Es muy revelador. Estás en el escenario como máximo con otros dos bailarines y sin escenario, solo luces. Hay un buen lugar entre el disfraz que te lleva y tú que llevas el disfraz.

Florian Sollfrank, ahora con el Bayerisches Staatsballett, dice: “El vestuario de Abstract es realmente restrictivo. Mucho movimiento realmente no es posible en él”. Recuerda cómo todos eran inicialmente irritantes pero, una vez aceptados, se volvieron útiles y lo guiaron a través del movimiento. Su peso se puede utilizar con ventaja, ya que su masa es útil en los turnos, dice.


El Bayerisches Junior Ballett München en The Triadic Ballet. Foto: Alexander Bennett y Nicholas Losada como The Disks y Nagisa Hatano como The Spiral.Photo Wilfried Hösl


Otros han señalado que, si bien los trajes limitan el movimiento, lo más importante es cómo ayudan a los bailarines a apartarse de la fórmula estricta del ballet clásico. El peso es claramente un problema. El disfraz más pesado en la versión de Bohner, Big Skirt, pesa alrededor de 10 kilos y, según los informes, no se distribuye uniformemente con más en la parte posterior, aunque algunos han comentado que perder la sensación normal y bien fundamentada del propio peso y el control resultante sobre su impulso, es en realidad un problema mayor. Los disfraces también obligan a los bailarines a ser lentos, restringen severamente la vista; y limitar, o tal vez alterar, la emoción, la expresión y la comunicación. En el lado positivo, Liska dice que los bailarines dicen que les ayudan a "sentir el escenario" mejor y a tener una mayor sensación de la presencia física de otros bailarines.

Cuando lo vi en el Festival de las Artes de Hong Kong en 2017, a los jóvenes bailarines claramente les resultó difícil el vestuario. ¡Los tutús de madera no son los más fáciles de bailar! Sorprendentemente, dada la naturaleza autómata de los personajes, el ballet de Bohner tiene momentos de humor y humanidad. Incluso hay un toque de romance en un pas de deux vagamente tradicional, aunque, en general, los disfraces hacen que los encuentros reales entre los bailarines sean casi imposibles. Es un reloj interesante, pero no estoy en desacuerdo con la crítica Natasha Rogai, quien escribió en el South China Morning Post: "Una combinación de movimiento limitado, ritmo lento y música aburrida hace que el interés decaiga pronto".


Una figura de Handles de Haegue Yang, que ofrece una perspectiva contemporánea sobre la preocupación de Schlemmer por los humanos como máquinas. Foto David Mead


Para conmemorar el centenario del estreno del Triadic Ballet, la Staatsgalerie está organizando una exposición Moved by Schlemmer que considera la relevancia de Schlemmer y su ballet para el arte contemporáneo y en la que se pueden ver las figuras en movimiento en un escenario giratorio. Realmente es bastante fascinante poder estar tan cerca de ellos.

La exposición tiene aspectos de actuación, pero es comprensible que se centre más en el diseño, integrando las figurillas históricas en instalaciones de tres artistas contemporáneos, la más exitosa de las cuales es Handles del artista coreano Haegue Yang, que presenta seis grandes esculturas con pared, piso y sonido. componentes que, como las figurillas de Schlemmer, pueden interpretarse como híbridos de seres humanos y técnicos. Incluso 'bailan', ya que, el primer domingo de cada mes, se ponen en marcha con Images , un cuarteto para flauta, oboe, violín y violonchelo de Isang Yun.


The Smashing Pumpkins en el Download Festival, Donnington Park, 2019. De la exposición Moved by Schlemmer en la Staatsgalerie Stuttgart. Foto original Joseph Okpako


La influencia de Schlemmer también ha llegado fuera de la danza. vive en. Entre otros, David Bowie ha usado dos veces trajes que se parecen mucho a los del ballet. También en la música, en 2019, la banda estadounidense de rock alternativo Smashing Pumpkins las adaptó y las convirtió en tres gigantescas figuras hinchables de fantasía que sobresalían por encima de las actuaciones.

Es imposible no estar en desacuerdo con Sacilotto cuando dice: “ El Ballet Triádico es una obra de arte importante. Lo llamaría museo en el escenario, pero ¿por qué es tan malo? Ciertamente es extraño. Probablemente no se parezca a ningún otro ballet antes o después. Debería verse al menos una vez. Su espíritu sigue vivo.

Esta es una versión significativamente extendida de una característica que apareció por primera vez en la edición de septiembre de 2022 de Dancing Times.