Es un espacio que va en la búsqueda y a la vez de la difusion de aquellas voces creativas en cuanto al despliegue de su forma de ver y exponer el mundo en que vivimos. De ahí que hablen por si mismo, desde su trinchera que puede ser musical, dancístico como literario, no solamente en este no tan agreste terreno del Tunal Grande, sino más allende de...
viernes, 2 de julio de 2021
Ciclo de Charlas DAIMON II. Muestra Internacional de Cine en Streaming
jueves, 1 de julio de 2021
El Instituto Potosino de Bellas Artes celebra su 66 aniversario este 1ro de Julio de 2021.
Este jueves primero de julio de 2021, el Instituto Potosino de Bellas Artes celebra su aniversario número 66 con una serie de eventos que incluyen inauguraciones de exposiciones plásticas, una variedad de presentaciones musicales, dancísticas y teatrales, charlas y talleres, en donde el público en general podrá disfrutar de un acercamiento a la cultura de forma accesible y variada.
El programa se llevará a cabo en un formato digital y presencial, en las instalaciones del Instituto y el Centro de Difusión Cultural del IPBA “Raúl Gamboa” (CDC), durante el jueves 1ro y el viernes 2 de julio, en horario vespertino. Las actividades virtuales serán transmitidas a través de las redes sociales oficiales del recinto.
La jornada de eventos contará con entrada libre y se invita a conocer a detalle cada una de las actividades que se presentarán:
Jueves 1ro de julio de 2021:
● Se comienza a las 17:00 horas con el Taller de Pintura Infantil con la maestra Ema Zoila Hernández en las instalaciones del Instituto.
● A las 18:00 horas, en la Galería Antonio Rocha Cordero del IPBA, se inaugurará la exposición pictórica “Punto, Coma, Línea y Color, Reflexión de un hecho” de Othón Salazar.
● En punto de las 18:45 horas, en el Teatro Arq. Marco Antonio Garfias de los Santos del CDC, se contará con el siguiente programa:
Primera parte: Alumnos de Música y Carrera Técnico Profesional Instrumentista Ejecutante: Roberto Rangel Tenorio, piano, Sara Guadalupe Hernández González, violoncello y Miranda Aguirre Sánchez, piano.
Segunda parte: Maestras del IPBA e invitado: Svetlana Galinskaya, violoncello, Guerguina Pavlova, piano y Mikhail Galinskiy, piano.
Tercera parte: “Danza y música”
Ángel Márquez del Ballet Provincial de San Luis del IPBA.
Flamenco: Jesús Delgadillo, Cristina Rivera, Lorena Guadalupe Muñiz y Lorena Leija Muñiz, al baile. En la parte musical: Judy Laura, al cante, Juan Pablo Rivera Montaño, percusión y Juan Pablo Rivera Sierra, a la guitarra.
Viernes 2 de julio de 2021:
● A las 17:00 horas se impartirá el segundo Taller de Pintura Infantil, ahora con el docente Josué Abisaí Martínez “Homie”, en las instalaciones del IPBA.
● A las 18:00 horas, continuará el programa en el Teatro Marco Antonio Garfias de los Santos del CDC con la obra “El rey mono contra el demonio de hueso blanco”, con la participación del grupo del 8vo semestre de la Licenciatura en Arte Dramático de la Escuela Estatal de Teatro.
Dirección y dramaturgia: Jesús Coronado.
● Cerrará la jornada de festejos a las 19:00 horas con la inauguración de las exposiciones: “Laberintos del tiempo” en la galería 1 y “Fauna fantástica, animales en la colección Estela Shapiro” en la galería 3, del Centro de Difusión Cultural del IPBA “Raúl Gamboa”.
A la par de estos eventos y durante ambos días, en las redes sociales del Instituto, se publicarán algunos videos conmemorativos y cápsulas especiales.
Se invita nuevamente al público a sumarse a esta celebración y se recuerdan las direcciones de los espacios en donde serán realizados los eventos: IPBA: Av. Universidad esq. Constitución s/n, Centro y Centro de Difusión Cultural del IPBA “Raúl Gamboa”: Av. Universidad esq. Negrete s/n, Centro.
Para mayor información se ponen a disposición las líneas telefónicas 444-8-22-12-06 y 444-8-22-01-66, así como las cuentas oficiales del IPBA: Facebook y YouTube “Instituto Potosino de Bellas Artes”, Twitter “@IPBASLP”, Instagram “@IPBASLP_” y Spotify “IPBA SLP”.
El Conservatorio Nacional de Música celebrará su 155 aniversario con recitales virtuales de gala
Por: Ma. Luz Rodríguez Téllez
El Conservatorio Nacional de Música (CNM) celebrará este jueves 1 de julio su 155 aniversario, con la realización de un conjunto de conciertos y recitales de gala a distancia en los que participarán docentes y estudiantes, desde el sector infantil hasta el nivel licenciatura, quienes unirán su talento para enaltecer a la institución, considerada un referente en la educación musical a nivel mundial.
Las actividades, organizadas por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), en el marco de la campaña “Contigo en la distancia”, se podrán seguir a lo largo del día a través de las redes sociales de la Secretaría de Cultura: /SecretariaCulturaMx, del Instituto: /INBA.mx y en Twitter del CNM: @ConservatorioMX.
El festejo iniciará con la entonación de “Las Mañanitas”, a cargo del Coro del CNM, dirigido por el maestro David Arontes. Continuará con la proyección de videos en los que músicos, docentes y la comunidad estudiantil rendirán homenaje a la escuela a través de recitales, testimonios y mensajes de felicitación.
Fernando Palacios, maestro de la cátedra de órgano, compartirá la pieza Procesión y saeta, del compositor Jesús Estrada; Baltazar Chavarría, de la cátedra de saxofón, presentará la obra Like Coltrane para saxofón tenor solo, del compositor John Coltrane; y Eduardo Soto, de la cátedra de piano, ejecutará el tercer movimiento —allegro— de la Sonata para piano, del compositor mexicano Carlos Jiménez Mabarak.
Se suman a la conmemoración el ensamble Home Percussion, integrado por estudiantes de la cátedra de percusiones del maestro Hiram López, con la obra Living Room, del compositor John Cage, y Alejandro Moreno, docente de la cátedra de clarinete, con la pieza III de la obra Tres piezas para clarinete solo, de Igor Stravinski.
La celebración incluirá la presencia virtual de Norberto Nandayapa y Blanca Olea, egresados de la institución, quienes, a manera de homenaje, interpretarán Fuga en Sol mayor Giga BWV 577, de J. S. Bach. Otra actuación fundamental será la del reconocido Cuarteto Latinoamericano, integrado por docentes del CNM, cuyo tributo a su alma mater será la pieza Usted, de Gabriel Ruiz, acompañados por la soprano Claudia Montiel.
El reconocido flautista Horacio Franco, docente del Taller de música antigua, ofrecerá la Sonata en La menor, Op. II, Núm. 12, de Antonio Vivaldi, además dará también su testimonio sobre su época de estudiante en la institución y compartirá diversas anécdotas.
La Orquesta Sinfónica del Conservatorio Nacional de Música ejecutará el Vals núm. 2, de Dmitri Shostakovich. También será parte de la programación un alegre Popurrí de Francisco Gabilondo Soler (Cri-Cri), a cargo de la Big Band del CNM, con arreglos de Rubén Muñoz.
Asimismo, el Coro del CNM, con dirección de David Arontes, interpretará las piezas Asómate a la ventana, de Ramón Noble y La palmera, de Manuel Enríquez. El Coro del sector infantil, dirigido por Nahum Aquino, interpretará el Himno al niño, con música de Manuel M. Ponce, en tanto que las solistas Raquel Morgan y Carol López de Lara, junto con sus compañeros de la cátedra de canto, entonarán el tema Barcarola, de la ópera Los cuentos de Hoffmann, de Jacques Offenbach.
La pieza Hymnos para orquesta sinfónica y coros, de Salvador Torré, cuyo tercer movimiento retoma las palabras de Agustín Caballero, primer director del Conservatorio Nacional de Música, pronunciadas durante su inauguración en 1866, estará a cargo del Ensamble Vocal Juvenil que dirige Nahum Aquino.
Las audiencias podrán disfrutar la obra de la época virreinal No suspires, no llores, de autor anónimo, con el tenor Germán Lobos, la guitarra barroca de Eloy Cruz y la viola da gamba de Rafael Sánchez Guevara.
Caracterizada por su expresiva sonoridad, Travel in America, de Vito Nicola Paradiso, será interpretada por maestros de la Academia de cuerdas punteadas, mientras que estudiantes de la cátedra de violonchelo, que imparte el maestro Salomón Guerrero, ejecutarán la obra Azules, de Eduardo Gamboa.
Recuerdos y mensajes de felicitación
Asimismo, se transmitirán videos con testimonios y mensajes de docentes, quienes rememorarán algunos momentos entrañables de su vida en el CNM. En tanto, David Rodríguez de la Peña, director de la escuela, dirigirá un mensaje a la comunidad académica.
En una transmisión en vivo, a través del canal oficial de YouTube del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical (Cenidim) Carlos Chávez (https://youtube.com/bellasartesmex) del INBAL, se hará la presentación del Catálogo del Archivo Histórico del CNM, actividad con la que finalizará la celebración por el 155 aniversario del CNM.
Como parte de la conmemoración, se llevará a cabo la ceremonia de toque de silencio en recuerdo de las personas de la institución que fallecieron y en honor de las víctimas por la COVID-19.
Reconocimiento mundial
Fundado en 1866, el CNM se enfoca a la formación de profesionales dedicados a la creación, ejecución, docencia e investigación musical, con reconocimiento internacional. Dependiente del INBAL, cumple con el objetivo de difundir, promover y preservar el patrimonio musical mexicano.
En la escuela se imparten 24 licenciaturas: 20 de ejecutante y 4 del área teórico-musical, además del sector infantil (al que ingresan a partir de los 7 años). También se creó la maestría en interpretación de música mexicana de concierto, con duración de dos años. En apoyo a la investigación y a la formación profesional, el CNM cuenta con el acervo documental más importante de música mexicana desde el siglo XIX.
Anuncian próximo estreno de cortometrajes de leyendas potosinas
A fin de promover el turismo en la Capital potosina y fortalecer la identidad de las y los potosinos, la Dirección de Turismo Municipal informó que una vez que culminó la etapa de rodaje, edición y producción de los dos cortometrajes que darán vida a las leyendas más representativas de la ciudad, en breve se estrenarán.
Tal como el pasado cortometraje de la leyenda potosina “La Dama Enlutada” se proyecta romper el récord de reproducciones, esperando superar las 700 mil reproducciones que se tuvo con “La Dama Enlutada”.
La titular de Turismo Municipal, Yara Nagore Rojas informó que ya se culminó la etapa de producción de ambos cortometrajes y se está en la fase final de la edición, por lo que reveló que será en las primeras semanas de julio el estreno de estos productos que buscan dar realce a la historia, a través de estas leyendas potosinas.
Asimismo, reveló que para la actuación de “La Loca Sulley”, resalta la actuación de la actriz, Paula Serrano y Mayrem Muños (que protagonizó la serie “Gran Hotel”), así como en la actuación del corto “Juan Del Jarro”, el que se tuvo la actuación de Fermín Martínez, actor de la serie “Narcos”, así como contó con la participación, producción y dirección de talentos potosinos en ambos cortometrajes
Agregó que con el objetivo de promover la ciudad y sus espacios históricos, se rodaron ambos cortometrajes en el jardín de San Miguelito, el Palacio San Agustín, el tradicional barrio de El Montecillo y otros lugares para que la gente cuando se compartan estas leyendas, quiera venir a vivir la experiencia en donde se filmaron estos cortometrajes que incluyen a personajes representativos de la Capital potosina.
Yahir Durán en el Multiforo Cultural Potosí Bistró
Llega a tierras potosinas, el cantautor sinaloense, Yahir Durán, este sábado 3 de julio, a las 21:00 horas., en el multiforo cultural Potosí Bistró. Gastronomía potosina.
Yahir Durán es considerado como uno de los representantes más notables de la nueva trova mexicana, que le interesa componer aquellas canciones que realmente no existan, hacer melodías con los que la gente se identifique, pero que no precisamente formen parte de una homologación de los sentimientos, sino que sientan que igual está el desamor que el amor profundo, pero visto desde otra óptic.
Además de ser un artista multidisciplinario que ha hecho música formal, música didáctica para niños y niñas, como también escribe música y canciones para teatro, ya que cuenta con 8 álbumes grabados, y un libro de narrativa publicado.
Además puedas degustar de un menú con ingredientes bien seleccionados de la cocina regional potosina, en un espacio pequeño, íntimo y agradable para pasar un rato tranquilo, degustando deliciosas creaciones gastrónomicas, maridadas con cervezas nacionales, internacionales y artesanales potosinas o bien con servicio de café.
Potosí Bistró te invita a su concierto que no te debes perder, ya puedes reservar tus boletos al 4441 8663 47.
Potosí Bistró se encuentra en Pascual M. Hernández #372. Zona Centro.
“Cuerpo de mujer no garantiza pensamiento feminista”, Marta Lamas
Por: Gerardo Antonio Martínez
“Sé que no soy monedita de oro para caerle bien a todas”, escribe Marta Lamas en uno de los capítulos de Dolor y política (Océano, 2021), su libro más reciente y en el que nuevamente señala los sesgos conceptuales del feminismo mexicano, pero sobre todo resalta los aportes de este movimiento social en el debate público. La autocrítica no le es ajena. De hecho, la disfruta y reconoce cómo la condición particular desde la cual observa las expresiones protagonizadas por las generaciones más jóvenes influye en su lectura, siempre crítica, analítica, muchas veces incómoda pero jamás deshonesta al movimiento y a ella misma.
En entrevista, Lamas habla sobre este nuevo libro, en el que hace un repaso de los debates que concentran la atención al interior del feminismo. Uno de ellos es sobre los alcances retóricos del llamado “feminismo de la dominación”, representado por la abogada estadounidense Catherine MacKinnon –expresión que califica de fundamentalista–, y la crítica que genera en otra corriente de feministas, entre ellas Wendy Brown, prolitóloga de la Universidad de California, Berkeley, y la argentina Rita Segato, más orientadas a considerar factores como clase social, étnia, localidad y color de piel sobre el factor exclusivo de la identidad sexual.
Finalmente, Marta Lamas (Ciudad de México, 1947) pasa factura por el espejismo del llamado “empoderamiento” femenino, una expresión del llamado postfeminismo. El caso más claro es la mayor presencia mujeres en puestos de decisión política. Un fenómeno que no necesariamente garantiza una agenda feminista en esos espacios, pues asegura, “la liberación es una cosa colectiva, la emancipación implica librarte de ciertos esquemas tradicionales, arcaicos, individualistas, egoístas”.
Hay dos conceptos que manejas en los primeros capítulos: empoderamiento y emancipación. Me lleva a esta pregunta: ¿La independencia económica es suficiente para esta emancipación?
Claro que no es suficiente. La emancipación es humana. Nadie se libera solo. La persona o mujer que diga “Ya la hice, estoy bien, tengo un trabajo, tengo la pareja que quiero, las propiedades que quiero” y pensar que por eso está liberada… o sea, la liberación es una cosa colectiva. La emancipación implica además librarte, emanciparte de ciertos esquemas tradicionales, arcaícos, indiviudalistas, egoístas. El empoderamiento es otra cosa. Es conseguir cierto poder, a veces más grande, a veces más acotado. Hay un sesgo en el discurso. Cuando el feminismo empezó hace 50 años a decir que era necesario que las mujeres se empoderaran había toda una situación en la que ese discurso fue muy útil en una etapa. Ahora, 50 años después, con un sistema político con paridad, en que las mujeres tienen un protagonismo político y que todo el tiempo están protestando por la violencia de género, este concepto no ayuda a entender claramente qué pasa y qué están reivindicando. Ya están empoderadas, ya tienen la mitad del poder político, hay gobernadoras, diputadas. Por eso es un concepto que tuvo una validez histórica.
Gastón Bachelard dice que hay que tratar los conceptos entendiendo su contenido histórico y no tomarlos como una esencia. No significa lo mismo algo que se dijo hace 50 años a como se dice ahora. Me parece que no ayudan a entender, aunque sigue habiendo en algunas colectivas feministas que trabajan alrededor del país que dicen que hay que empoderar a la mujer. Probablemente en ellas está bien utilizado ese concepto porque están viviendo situaciones en las que la desigualdad, la opresión y la discriminación son tales que hay que romper eso, dándole cierto poder a las mujeres, pero como objetivo de un feminismo urbano de la Ciudad de México. Acoto desde el principio que hablo de lo que pasa aquí. Tenemos un país gigantesco con muchas variedades regionales. No soy todóloga y no puedo estar en todas partes. En Ciudad de México el nivel de avance en cuestiones por las que se luchó por mucho tiempo –como la legalización del aborto, identidad de género, matrimonio entre personas del mismo sexo– son cosas que se han ido consiguiendo por la variedad que tiene el movimiento aquí. Me parece que aquí el concepto empoderarse no sirve para pensar lo que se necesita y lo que está pasando.
¿Más presencia de mujeres en puestos de elección popular garantiza agendas que lleven a la igualdad de género?
No. Cuerpo de mujer no garantiza pensamiento feminista, como cuerpo de hombre tampoco impide pensamiento feminista. Puede haber personas masculinas en cuerpo de hombre que tengan cabeza feminista y puede haber mujeres que no tienen esa cabeza feminista. El que lleguen mujeres es importante porque la especie humana es mixta. Somos hembras y machos y un porcentaje mínimo de personas intersexuadas que finalmente van a tomar la identidad de hombre y de mujer. Si tienes una sociedad compuesta más o menos en 50 y 50 por ciento, ¿cómo es posible que en los lugares de toma de decisiones o de representación política no haya también mitad de hombres y mitad de mujeres? La representación descriptiva no quiere decir que haya feminismo en los cuerpos de mujeres. Es muy importante que haya cuerpos de mujeres y mujeres haciendo política. Y lo van a hacer desde muchas posturas, incluso conservadoras en contra del feminismo. Son dos órdenes de problemas. Uno es la mixitud, de que somos mitad y mitad. Y las mujeres deben estar en la mitad de los puestos. Otra cosa es que van a participar con la ideología y posición política de cada quien. Habrá muchas mujeres que no sean feministas y habrá algunos hombres, muy poquitos pero los comienza a haber, que sí lo sean.
Haces un contraste entre los postulados teóricos de Catherine MacKinnon con los de Wendy Brown y Rita Segato.
La postura de MacKinnon es la hegemónica de muchas feministas en México que consideran que todo hombre es un violador en potencia y que la sexualidad de las mujeres es la causa principal de la opresión. Esa influencia de MacKinnon, una abogada muy inteligente y que argumenta muy bien, ha ido extrapolando el tema de la sexualidad por encima de la clase social o la condición étnica. El feminismo al que me inscribo tiene una mirada interseccional. Se pregunta cómo intersecta el sexo con la clase social, con la condición étnica, la localidad, color de piel, muchos otros elementos. Eso dificulta que hablemos de la mujer con “m” mayúscula. No puedes decir que el problema de la mujer es tal porque las mujeres somos muchas y somos muy distintas. El discurso de MacKinnon y otras “feministas de la dominación” –algunos las llaman radicales, una palabra que me gusta porque significa ir a la raíz, aunque ellas no van a la raíz– tiene esa concepción de que la sexualidad de la mujer es lo que la vuelve vulnerable. Creo que la sexualidad de las mujeres puede ser una fuente de placer y de peligro. La situación es mucho más compleja que hablar de lo que le pasa a “las” mujeres como si a todas les pudiera pasar lo mismo. Algunas de las colectivas universitarias tienen mucha influencia de este pensamiento de MacKinnon.
En términos del debate intelectual es muy cuestionado por las feministas anti esencialistas, que no creen que haya una esencia de mujer y ésta esté en la sexualidad. Plantean que una cosa son los cuerpos como operadores para que funciones en el mundo pero que existe la subjetividad y el subconsciente. Son feministas que reivindican la variedad de género y aceptan a las mujeres trans. El otro grupo es bastante anti hombre. Considerar que todo hombre es potencial violador es considerar que toda persona que tenga un cuchillo en su casa es un potencial asesino. Hacen analogías medio extrañas. Y muchas de estas mujeres de la línea de MacKinnon hablan del borramiento de las mujeres con el tema de las mujeres trans. Están en contra de la identidad de género y se oponen a que las trans se les considere mujeres. Olvidan lo que dijo Simone de Beauvoir en 1949, que no se nace mujer sino se llega a ser. Se nace hembra. Los cromosomas te van a dar el sexo. Si el feminismo algo logró en el siglo XX es distinguir el sexo del género. El sexo te hace hembra, el género hace que te sientas mujer. Y puede haber machos biológicos que se sientan mujeres y hembras biológicas que se sientan hombres, los hombres trans. Esta distinción ha sido un trabajo intelectual y conceptual para que ahora en el siglo XXI un grupo de feministas regrese al concepto de sexo y a decir que sólo es mujer la que menstrúa. Menstrúan las hembras y ni siquiera todas las hembras, algunas tienen la menorrea. Existe esta división entre un feminismo esencialista, que lleva a un pensamiento fundamentalista, casi religioso, y un feminismo anti esencialista, interseccional y mucho más materialista.
Hay otro debate sobre el uso de la violencia entre Amia Srinivasan y Martha Nussbaum, una filósofa que aquí ha reseñado Christopher Domínguez. ¿Cuáles son los aportes y los puntos ciegos de este debate?
Lo que plantea Martha Nussbaum es que bajo ninguna circunstancia es justificable la violencia, que siempre en el fondo hay algo como resentimiento, venganza, falta de civilidad e incapacidad de perdonar. Es una postura muy liberal, en el sentido clásico, y muy cívica. Sostiene que la civilidad está ante todo y que hay que resolver los conflictos sin violencia. Amira Srinivasan, una autora mucho más joven que ella, se pregunta hasta dónde puede ser contraproducente la violencia y claro que hay casos en los que la violencia puede ser productiva. Pongo un ejemplo de la Ciudad de México. La marcha de 2016, que se llamó la Primavera violeta no recibió la atención mediática y debate público que recibió la marcha de 2019 cuando las chicas le echaron diamantina rosa al jefe de la policía y rompieron una puerta de vidrio y pintaron cosas. ¿Cómo resultó productiva? Porque puso en el debate público el tema de la violencia. Hay un dilema. No podemos pensar que para seguir llamando la atención del debate público debe serguir el camino de la violencia. Sería trágico que así fuera. Pero tampoco podemos negar que cuando hay violencia es cuando entra el tema en el debate público y los medios. Ese es un problema super difícil. Cada grupo o tendencia del feminismo tendrá que resolver el camino que elige. No es mi camino. A mi edad no voy a andar saliendo a la calle a romper cosas y porque en otro tiempo de mi vida sí fui de esas feministas. Nunca rompimos cosas porque eso no era parte de nuestra temporalidad afectiva, hace 50 años, pero sí pude ver en esos momentos que a lo mejor la violencia era el camino para resolver algunas cosas. Hoy no lo veo así. Hoy apuesto a la no violencia. Pero además hay un nivel de discriminación y hay ciertos grupos para los cuales expresar violencia no es igual de legítimo que para otros grupos. Hay muchas aristas sobre el uso de la violencia que las feministas están reflexionando y vemos que hay filósofas como Amira Srinivasan que pueden criticar una postura más liberal, más idealista, de Martha Nussbaum por no ver estos casos. La otra autora que cito, una francesa super interesante, que hace toda una revisión de cómo los movimientos de grupos oprimidos siempre han tenido que recurrir a la violencia para poderse liberar. El tema de la violencia tiene esas dos caras. Mete a la agenda un tema de discusión y al mismo tiempo puede ser muy contraproducente.
Veo varios fragmentos en los que haces uso del lenguaje inclusivo. ¿Por qué?
La lengua es viva y la vamos a ir transformando. No me gusta “las y los”, me parece más fácil “les”. Antonio Alatorre, gran lingüista y autor de l001 años de la lengua española, decía que había que usar la “e”. Hay excesos, siempre hay excesos en todo grupo político. Y hay grupos del feminismo que usan el lenguaje incluyente queriendo cambiar todo. Creo que podemos empezar con algunas cosas. Para mí usar los artículos “les” y “unes” hace que la persona que está leyendo vea que hablas de hombres, mujeres y personas con identidades disidentes y éstas se sientan incluidas. Habrá personas a las que les resulte incómodo, pero ese es el proceso de la vida. Tampoco puedes dejar de introducir cosas que me parecen de justicia poética. Por mi edad me gusta hablar en el castellano tradicional y en el masculino porque éste nos incluye a las mujeres. Para mí ha sido un esfuerzo empezar a usar algunas fórmulas del lenguaje incluyente, que tiene ese objetivo: incluir a “todes”. Sé que hay muchos puristas del lenguaje, creo que Christopher es uno de ellos, que les para los pelos de punta. Habrá que leer el último libro de Alex Grijelmo, dicen que está muy bueno. Y ver que el género de las palabras, para que realmente sea incluyente tiene que ser esto que reivindicaba Antonio Alatorre sobre la “e”. Es más fácil decir “les” estudiantes. Ahora también ponerle femenino a todo es too much.
A lo largo del libro haces mención a un sentido común neoliberal que termina influyendo en las posturas y debates feministas, como influye en otros ámbitos y debates de otro tipo. ¿Cómo podemos definir este concepto y su implicación en los debates feministas?
Uso el término de la racionalidad neoliberal. Con eso planteo que un sistema económico también produce subjetividades, no está desvinculado lo material de lo psíquico. En este momento del capitalismo tardío, tardo-moderno, posmoderno, como lo llamen los autores de distintas maneras, asumo que se ha llamado neoliberal. Hay un libro muy bueno de Fernando Escalante Gonzalbo sobre la definición del neoliberalismo que es una forma de pensamiento en que los derechos individuales privan sobre los derechos sociales, colectivos de una manera distinta a lo que era el liberalismo tradicional, por eso es neoliberalsimo. Las autoras que trabajo, que son feministas, hablan de esta racionalidad neoliberal planteando que las relaciones humanas entre mujeres, con los hombres, con las personas de identidades distintas, sí está inscrita esta dinámica que suele anteponer el interés a la solidaridad. Hay una serie de características. Veo que muchas expresiones políticas del movimiento feminista y otros movimientos están atravesados por esta racionalidad neoliberal. Trato de hablar de eso en el libro. No es fácil salirse de la cultura y el momento histórico en que se vive. Estamos viviendo la tercer década del siglo XXI y esto que una de las autoras llama temporalidad afectiva – concepto que retomo– habla de que en este momento que estamos viviendo hay cierto manejo de la afectividad. Por ejemplo, hace unos años las protestas no eran con el nivel de rabia, con el nivel de dolor y violencia que tenemos ahora. Eso es una novedad. Yo llevo 50 años de activista feminista en la Ciudad de México y en los últimos cinco años empiezo a ver esta nueva temporalidad. Me sirven los conceptos de la Ciencia Política, de la Sociología y la Antropología para interpretar lo que está pasando. No es fácil interpretar lo que se vive en tu propio tiempo. Estamos muy comprometidos con el tema de nuestro propio tiempo. En ese sentido, por eso hablo, al principio y retomo esta idea de Wendy Brown, que hay una racionalidad neoliberal. Ésta se pone en evidencia en muchas cosas. Por ejemplo en ese feminismo empresarial, empoderado, como si fuera un tema individual. Hay muchas tendencias feministas que están en esa línea. No todos los feminismos tienen el mismo desarrollo, ni la misma ideología ni los mismos objetivos. Pero está ahora en muchos sectores de mujeres, mujeres funcionarias, empresarias, de cierta clase social. Hay un feminismo neoliberal de “yo salgo adelante”, “yo me empodero”. Hay todo un tema de la competencia, de ser empresaria de ti misma, de privilegiar la imagen.
Más adelante mencionas algunos sesgos relacionados con las identidades de las feministas. ¿Cómo es que un lector no familiarizado puede entender estos sesgos y coincidencias dentro de las identidades feministas?
Hacer políticas a partir de las identidades ha tenido un desarrollo muy importante cuando éstas no eran reconocidas. Pero luego, cuando te quedas clavado en el tema de la identidad –no sólo en el caso del feminismo sino en cualquier tema de política identitaria, retomo el análisis de Benjamín Arditi– las políticas identitarias tienen dos lados. Por un lado son muy necesarias para que muchas personas se den cuenta del tipo de circunstancias de opresión, de discriminación, de exclusión que viven por su identidad étnica, religiosa, sexual, etcétera. Han servido mucho esas políticas, pero al mismo tiempo impiden la construcción de un proceso político que sea capaz de incorporar a las demás identidades. Ahora sí que la unión hace la fuerza. No vamos a cambiar el sistema en que vivimos desde una sola identidad. Necesitamos articularnos con otros movimientos, con otras identidades, y a lo mejor reivindicar la identidad de ciudadano, ciudadana, ciudadane en la que caben las diferencias étnicas, religiosas, sexuales, etcétera. Ese tema de la política identitaria lo trabajo por un lado desde una reflexión sobre sus alcances y sus límites, y luego de un problema que he vivido en el movimiento feminista, pero no creo exclusivo, que es el de las fronteras identitarias. Esto pasa cuando grupos comparten el mismo objetivo pero pertenecen a grupos distintos. Esa pertenencia a grupos distintos se vuelve una frontera que les impide hacer alianzas, colaborar. Hablo de cómo muchas veces en esos grupos aparece un fenómeno que el filósofo Carlos Pereda llamó razón arrogante. Cuando tú estás convencido que tienes la razón y los demás son unos babosos que están alrededor de ti, cuando estás convencido de que tu camino y tu propuesta es la única y las demás no cuentan. Esos fenómenos políticos, que se dan en todos los grupos políticos, también han pasado en el feminismo. En mi grupo de pertenencia me critico a mí misma y a las feministas que han estado en estas dinámicas con la esperanza de que las jóvenes que vienen con tanta energía no repitan nuestros errores.
Unos capítulos más adelante haces una revisión del #MeToo y este debate entre la violencia y la no violencia. ¿Cuáles serían los límites y sesgos de estas expresiones, como los escraches y la cancelación de derechos de las personas acusadas?
Eso ya lo traté en mi libro anterior que se llama Acoso. Denuncia legítima o victimización? En este libro no lo trato. Lo hago muy de ladito. Mi postura con respecto a esto ha generado mucha incomodidad y oposición en cierto grupo de feministas porque creo que sí hay que respetar la presunción de inocencia y el debido proceso. Cuando una mujer denuncia acoso hay que acompañarla y tomarla en serio. No comparto esta frase de “Yo te creo”. Si no creo en Dios menos voy a creer en alguien que no conozco, y si no sé lo que pasó y cómo fue la historia. No estoy de lado de las personas que dicen “Hay que creerle”. No hay que creerle a nadie: ni a las mujeres ni a los hombres ni a los funcionarios. Hay que analizar. En el caso de las personas que hagan denuncias hay que acompañarlas, tomarlas muy en serio, tener buenos protocolos, hay que hacer buena investigación y habrá personas especializadas, que conocen los protocolos y saben juzgar, que podrán juzgar si lo que se denuncia está bien o está mal. Es una postura que expresé hace dos años y que se ha tomado bastante mal por ciertos grupos que creen que yo por no estar del lado de las víctimas de manera automática estoy del lado de la violencia hacia las mujeres. No es así. Es un tema muy complicado, ya he escrito mucho. Escribí este libro en 2018 y en 2019 fueron los #MeToo mexicanos. Después de eso he escrito mucho. Hago una diferencia conceptual entre el feminismo y el mujerismo. El mujerismo es “las mujeres, las mujeres, las mujeres” y el feminismo es una posición política, una crítica de la cultura y un movimiento que tratan que la diferencia sexual no se traduzca en desigualdad. Hay que poner a la biología en su lugar. Cuenta para criar hijos, para gestarlos, para abortar, pero en muchísimas cosas no cuenta la biología. Una de mis luchas es separar el feminismo de las posturas mujeristas. Hay posturas muy extremas que están en el separatismo y en políticas anti hombres. Son feministas y existen esas tenedencias en todo el mundo. Y esa es parte de la riqueza del feminismo.
miércoles, 30 de junio de 2021
"Los Sueños de Paco", por Cardúmen Teatro
Por: Roberto A. Valenciano Capín
Una historia que invita a replantear el por qué dejamos de lado lo importante que es llorar.
Todo es gracias a Paco, un niño de 10 años, que está viviendo un momento muy complicado, la separación de sus padres. Ante tal situación, Paco no sabe como expresar lo que siente. Está enojado, triste, confundido… incluso hay momentos en que siente que todo es su culpa, ante estos constantes peleas de sus padres
Pero gracias a su gran imaginación y creatividad, como la certeza de sus aventuras a través de sus personajes como el Capitán Estelar, la trusa enmascarada, Paco, el magnífico y otros más, a pesar de esta enigmática caja ázul, a pesar de todo no hay que dejar de soñar, como solíamos hacerlo en nuestra infancia.
A raíz de este suceso, Paco aprenderá la importancia de expresar lo que siente y entenderá que no siempre haces lo que quieres, sino lo que se puede.
Una obra cargada con imágenes agradables, divertida, que se revela gracias a un lenguaje directo y preciso, como una efectiva utilización de elementos escénicos, y lo más interesantes dedicado a un público infantil.
Es así como Cardúmen Teatro estrenó la obra "Los sueños de Paco" de Carlos Corona, bajo la dirección de Jessica Alvarado, en la Black Box del CEART SLP.
Con la actuación de Aldo Lechuga quien encarna a Paco, Joe Diazzi el padre de Paco, Janet Cisneros, la mamá de Paco. Todos egresados de la Escuela Estatal de Teatro (EET).






