miércoles, 11 de julio de 2018

Yann Tiersen hipnotizó a México con sus paisajes sonoros


Por: Toust
La Sala Nezahualcóyotl en el sur de la Ciudad de México fue el recinto donde albergó a un gran número de seguidores del francés que conquistó a un gran número de oyentes por su trabajo musical en la película Amélie, allá en el lejano 2001.
El ambiente se sentía muy intelectual, puesto que no se trataba de un concierto de rock o un toquín casero, sino más bien de música clásica contemporánea. Todos arreglados, perfumados y serios. Esperando pacientemente cada quien en su lugar, mientras sobre el escenario un piano aguardaba la entrada de Yann Tiersen, quién ya tenía algunos años sin regresar a nuestro país.
Pasaron minutos de retraso y algunos problemas de logística, pero por fin sucedió el momento y el público aplaudió y gritó por lo que estaba a punto de comenzar.
Yann, serio y calmado ocupó su lugar frente al piano y con un gracias que dijo al micrófono comenzó a tocar de principio a fin su último álbum, EUSA.
El viaje íntimo empezó, algunos miraban con atención y otros se dejaron envolver en las melodías que resultaban muy tranquilas y placenteras, y es que, precisamente, eso es lo que se busca con este nuevo álbum, que cada quien tenga una experiencia sonora diferente.
El álbum es muy digerible y a la vez con cierto grado de dinamismo. Muchas piezas son continuas y si no conoces el material te resultará complicado saber en qué momento termina y comienza una canción.
Alrededor de la hora cumplida, Yann Tiersen terminó de tocar en orden todas las canciones de EUSA y el público salió del trance para comenzar a aplaudir y ovacionar al compositor.
Después, a manera de extender un poco más el concierto, que desde un principio se sabía que era a puro piano y exclusivamente canciones de EUSATiersen tomó un violín y ejecutó algunas canciones más de sus primeros trabajos. Alternando también con un piano de juguete.
Quizá algunos se quedaron esperando escuchar más canciones de álbumes más recientes o piezas más clásicas de los soundtracks en los que ha participado, pero ya no es un secreto que el repertorio del música ha crecido bastante en sus más de veinte años de carrera como compositor y músico.
La despedida fue rápida pero a los pocos minutos volvió para cerrar con un par de piezas más para, ahora sí, abandonar el recinto entre aplausos. Se sintió muy rápido, muy íntimo y fluido. De lo bueno, poco, dicen por ahí.

No hay comentarios: