martes, 26 de junio de 2012

Convocan al Quinto Concurso Nacional de Guitarra Clásica



El Instituto de Cultura del Estado de Durango (ICED) y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes convocan al Quinto Concurso Nacional de Guitarra Clásica “Revueltas 2012”.

En este certamen podrán participar los jóvenes mexicanos nacidos del día 1 de enero de 1980 en adelante. El concurso constará de tres etapas que puedes consultar en el sitio web del ICED: http://www.iced.gob.mx/ 

El nombre de los concursantes seleccionados para participar en la segunda etapa se dará a conocer a través del mismo medio electronico a partir del día 15 de septiembre de 2012. Los elegidos deberán acudir al sorteo de participación el día 9 de octubre de 2012 a las 9 Hrs; en el Teatro Victoria (ubicado en calle Bruno Martínez #322 sur, Zona Centro en Durango), presentando una copia del acta de nacimiento y una identificación oficial.

La fase final se llevará a cabo el día 10 de octubre a las 11 Hrs. Se premiará con 50 mil pesos al primer lugar, con 30 mil pesos al segundo lugar y con 20 mil pesos al tercer lugar.

Para mayores informes comunicarse con Gerardo Alvarado Canales, coordinador del concurso, al teléfono (618) 811 0440.

Brillante concierto de la OSSLP y del pianista Rodolfo Ritter



Por: Roberto A. Valenciano Capín

Un excepcional concierto ofrecido por el pianista Rodolfo Ritter con el  Concierto para Piano No. 2 en Do Mayor, Op. 18 de Sergei Rachmaninoff, además de la Suite El rincón de los Niños, de Claude Debussy, Ocho piezas Populares Rusas Op. 58, de Anatoly Liadov, como parte de la segunda temporada de conciertos de la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí bajo la dirección del Mtro. José Miramontes Zapata.
 
Con un casi lleno total del Coloso de Villerías en donde se distinguió por el poder de convocatoria de jóvenes como familias enteras para ser testigos de la presentación de un programa muy interesante.

Un Debussy trazado puntualmente en seis piezas: Doctor Gradus ad Parnassum: Jimbo's Lullaby (Nana o canción de cuna de Jimbo).Serenade for the Doll (Serenata para la muñeca). The Snow is Dancing (La nieve danza ). The Little Shepherd (El pastorcito) y Golliwogg's Cakewalk (el cake walk de una muñeca negra).

En donde converge a través de estos juguetes musicales en esa enriquecedora, soñadora y hasta en momentos conmovedor, pero siendo equilibrado por un colorido muy expresivo que le imprime el compositor y es puntualizado por el director de la OSSLP.

Para complementar esta primera parte con la obra del considerado sobresaliente representante de la escuela nacionalista rusa, Anatoly Liadov a través de esta travesía musical de sus  Ocho piezas Populares Rusas Op. 58: Canto religioso. Moderato; Villancico “Kolyada”. Allegretto; Canción dolorida. Andante; Canción humorística “Bailaba con el mosquito”. Allegretto;  Leyenda de las aves. Allegretto; Canción de cuna. Moderato; Danza de la rueda. Allegro y Canción de la danza de la aldea.

Rodolfo Ritter comentó la magia que conlleva y hay en torno a esta excelsa obra como es el Concierto No. 2 para piano y orquesta del compositor Sergei Rachmaninoff. "A pesar de ser una obra favorita del público, la segunda de Rachaminoff es una obra que como hacer Hamlet, una obra que la gente ya conoce muy bien como actor pero en este caso como músico el concierto de Tchaikovsky y el segundo de Rachamninov son como los favoritos. El problema de esto es que hay muchos clichés interpretativos, como que todo mundo espera ciertas cosas y para mí este concierto no es sentimental dentro del concepto banal sino un concierto emocional muy fuerte y hay que tratar de decir algo distinto , es difícil pero hay que hacerlo".Al verse reflejado en esa inmediata empatía Ritter por su cálidez interpretativa con la concurrencia, ya que en cada movimiento era agradecido con los aplausos que lo celebran y tal lo fue así que fue ovacionado de pie, el cual lo hicieron regresar en varias ocasiones al escenario para obsequiar tres piezas en solitario, dos de ellas del compositor zacatecano Manuel M. Ponce.

Quien dijo sentirse agraciado Ritter por la recepción de un público que consideró cálido, hermosos y muy receptivo, " se ve que está escuchando realmente la música, esta pendiente de los cambios dinámicos de la parte expresiva,  eso es muy importante porque ya habla de un público educado y sensible que es lo importante".

Así como  distinguir tanto a San Luis Potosí como Xalapa como los dos espacios más musicales.

Consideró a la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí como uno de las mejores orquestas a nivel nacional por la contundencia por su sonoridad, su puntualidad y su profesionalismo, aunado a ser también uno de sus lugares favoritos.


"Ya que me recuerda a las orquestas de la antigua Unión Soviética que eran las mejores del mundo. Todo el mundo habla de la Filarmónica de Berlín, la de Viena o la de Londres, pero existían detrás de la cortina de hierro como las Orquesta Sinfónica de Leningrado o la Orquesta Sinfónica Estatal de Moscú, unas orquestas brutas que se llevaban a la Filarmónica de Berlín y de Londres y de ahí que la OSSLP aparte de la afinación que es increíble, todo suena como una estructura clarísima y además pareciera que hubiere un espacio muy grande en las grabaciones.  

El ganador del  1er. Concurso Internacional “Liszt Parnassós nos dio un adelanto del proyecto de presentar el estreno mundial del Concierto No. 2 para piano y orquesta del compositor zacatecano Manuel M. Ponce para el mes de Diciembre con la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí, del cual consideró a Ponce y Revueltas como los más grandes compositores que hemos tenido en nuestro país."Eran verdaderos genios que los puedes poner a un lado de cualquiera, hay obras maestras  muy fuertes. Este concierto que estaba escondido y guardado, tuve la suerte de encontrarlo y va a ser la verdad  muy importante a pesar de que ha habido muchas cosas en contra del estreno de esta obra".

Finalmente se hace de su conocimiento que el triple concierto de Beethoven que estaba originalmente programado para este 22 y 24 de Junio y donde a la par de Rodolfo Ritter se contaría con la participación de la Olga Goryachikh, violín y Rodolfo Gómez, violonchello, se realizará el viernes 29 de los corrientes en punto de las 21:00 horas y servirá de marco para el cierre de una 2ª. temporada que en términos generales dejará un grato sabor de boca entre los amantes de la buena música.

Intelectuales coinciden en la urgencia de invertir en la formación humanista y critican la falta de propuestas por parte de los candidatos

Por: Sergio R. Blanco

Revolucionar de forma sustancial la educación, multiplicar los recursos para la investigación científica, incluir las demandas sociales en las acciones culturales, no utilizar la cultura de forma oficial y evitar políticas culturales elitistas son algunos de los puntos que siete intelectuales, investigadores y artistas consideran urgentes en una agenda de la cultura en México.

Sin embargo, los entrevistados detectan una falta clara de interés por la cultura en los cuatro candidatos a la presidencia, anotan la vaguedad de sus propuestas en materia cultural.

En este ejercicio, participan Roger Bartra, ensayista, etnólogo y doctor en sociología; Lorenzo Meyer, historiador, académico e investigador en el Colegio de México; Marisa Belausteguigoitia, doctora en estudios culturales y directora del Programa Universitario de Estudios de Género de la UNAM; Ilán Lieberman, artista; José Antonio Aguilar, ensayista y doctor en ciencia política; Elsa Ramírez, investigadora del Instituto de Investigaciones Bibliotecológicas y titular de la División de Estudios de Posgrado de la UNAM, y Lucía Melgar, doctora en literatura hispanoamericana y académica en el ITAM.

"Aumentar la inversión en educación tendría repercusiones no sólo en el territorio de la cultura, sino en el desarrollo económico mismo o la calificación de la mano de obra", señala Bartra.

Para Lieberman, no puede separarse la cultura de la educación y ve la necesidad de una educación de calidad a nivel primaria, secundaria, preparatoria, universidad, que incluya por supuesto una formación cultural.

En México, coincide Ramírez, la cultura no está bien incorporada a la formación de los niños, jóvenes y adultos.

Una educación integral, enriquecida por una valoración real, activa de la cultura, asegura Melgar, es una educación que permitiría formar personas más críticas, creativas; una ciudadanía más activa.

En opinión de Meyer, el próximo Gobierno debe contemplar también la investigación científica.

"Aquí, echándole un vistazo a los últimos presidentes", expresa, "yo creo que algunos de ellos no tienen idea ni remotamente de lo que es la ciencia y la investigación".

Belausteguigoitia recomienda voltear a las demandas de los movimientos sociales, porque alrededor de las fallas de la justicia hay un montón de artistas proponiendo lecturas, hay una gran vitalidad y producción artística que surgen de estas fallas.

"Creo que una política cultural tendría que construir un 'nosotros'", agrega.

Para lograr un avance, Aguilar señala la necesidad de una política pública de la cultura más coherente, más integradora de las distintas áreas que existen.

Por último, Melgar asegura que en estos momentos no es necesaria una secretaría de la cultura, sino una integración o reformulación de la cultura en los programas educativos y a través de las instancias que ya existen y que deben reorganizarse (Conaculta, INAH, instituciones estatales y locales).

Ante la agenda pendiente en el ámbito de cultura, los entrevistados no ven alternativas en las plataformas de los candidatos.

"Lo poco que he visto me ha parecido aburridísimo, sin sustento", dice Bartra.

Y mientras Belausteguigoitia señala al PRD como el único que propone reorganizar y revisar la noción de público, y qué significa hacer de la cultura un bien público, Aguilar califica de folclórica la acción de López Obrador de proponer a Elena Poniatowska al frente de esta área.

"Los candidatos incluyen propuestas culturales", opina Melgar, "pero no una visión integral de la cultura como proyecto para el siglo 21, o como proyecto de Estado".

Ante esta falta de propuestas, Ramírez lanza un diagnóstico sobre los candidatos.

"No hay programa cultural en ninguno de los candidatos. Y esto nos está dando simplemente el reflejo de la formación de estos candidatos. Ellos también pasaron por unas instituciones que no les dieron base cultural. Son producto de eso. Por eso no pueden hablar de cultura: no tienen ni la experiencia ni el conocimiento".

En su opinión, ¿qué debería contener una agenda de la cultura en México?

Roger Bartra: Lo importante es que no haya una línea oficial de cultura en el sentido en el que ha operado tradicionalmente en México, antiguamente sobre todo, de fomentar la cultura nacionalista revolucionaria, y la utilización de la cultura para legitimar una posición política. A partir de eso, creo que es importante que se planteen metas a corto y a mediano plazo para determinar qué tipo de actividades culturales se van a fomentar. Estamos hablando de cultura culta, más bien, cultura más o menos de élite, pero es muy importante el apoyo a todas las formas de creación cultural, artística, musical, etcétera, un apoyo muy de parte del Estado, tanto a creadores nacionales como a la proyección internacional de los productos culturales, de las obras que se realizan en México.

Pensar en extensión a los sectores marginados de la cultura al margen de la educación pública es bastante absurdo. Donde hay que hacer todo eso es en la educación. Eso implica que hay que elevar sustancialmente la inversión en educación. No sólo es problema de tecnología y darle una computadora a cada niño: primero, hay que aumentar el número de horas de clase; y, segundo, elevar el nivel de los maestros. Eso sí son cifras multimillonarias y requieren de una decisión del más alto nivel del Poder Legislativo para multiplicar, por ejemplo, por dos, el presupuesto de educación. Eso sí sería una verdadera revolución. Aumentar la inversión en educación tendría repercusiones no sólo en el territorio de la cultura, sino en el desarrollo económico mismo o la calificación de la mano de obra.

Lorenzo Meyer: Un programa en el nuevo sexenio debe contemplar la investigación científica. No es desde luego la única rama de la cultura, pero es importantísima en este siglo, porque México no puede depender ahora como en el pasado de exportaciones de plata o del petróleo. Su riqueza principal está y va a estar en el capital humano. Poner a México en el desarrollo científico tecnológico es fundamental si queremos salir del subdesarrollo. Hasta ahora no se ha logrado, por la desidia, el desinterés del Gobierno federal en los últimos tiempos es manifiesto: tengo la impresión de que los líderes que toman decisiones no tienen una idea de lo que es la investigación científica, es algo tan lejano, y la comunidad científica tan ajena, que se requiere a alguien que haga un puenteo entre quien tiene la capacidad de decidir porque ha sido electo, y el mundo complejísimo de la investigación científica.

Se necesitaría la visión de un estadista para encontrar quién le auxilie a entender el mundo científico y mantener una relación positiva con ese conjunto de investigadores, profesores, que ha costado muchísimo dinero preparar, y a quienes, a la vez, se les ha dejado bastante marginados. Países como China, o India, o Brasil, pero sobre todo China, han tenido la sensibilidad para invertir mucho en su comunidad científica, quizá porque en gran medida los políticos chinos son ingenieros. Aquí echándole un vistazo a los últimos presidentes, yo creo que algunos de ellos no tienen idea ni remotamente de lo que es la ciencia y la investigación.

Marisa Belausteguigoitia: La agenda cultural en México haría muy bien en voltear a las demandas de los movimientos sociales. Esto tiene mucho que ver con justicia también, pero alrededor de las fallas de la justicia hay un montón de artistas proponiendo lecturas, hay una gran vitalidad y producción artística que surgen de estas fallas. Habría que recuperar todo este conjunto de agentes y sectores culturales moviéndose alrededor de los vacíos jurídicos. Yo creo que eso nos daría mucho pie para detectar semilleros de arte muy vinculados con la agitación en el sentido más positivo de la palabra. Yo ligaría muchísimo la cultura con estas demandas. Por ejemplo, el #132, ahí va, y los estudiantes están hablando de regular los medios, de crear una democracia intercultural.

La agenda cultural debiera de estar de la mano desde abajo, y arriba también. Creo que una política cultural tendría que construir un "nosotros". Yo creo que lo más importante es apreciar los movimientos sociales como el #132, el movimiento de Javier Sicilia, el movimiento zapatista, el de las costureras en el 85: creo qué México ha sido muy prolijo en respuestas que no hemos sabido acuñar culturalmente. La agenda cultural de México debiera rescatar las solicitudes y demandas y los efectos de estos movimientos que nos dan todas las alianzas que tenemos que hacer entre clases, géneros, sexualidades y etnias. La cultura es este conjunto de respuestas y de gestiones que vienen de arriba y de abajo. Primero de abajo, porque algo se cimbra dentro de lo que tenemos concebido como nación y como identidad.

Ilán Lieberman: Yo no separaría la cultura de la educación. Creo que si no existe una revolución educativa, difícilmente podríamos salir de una situación de la que todos nos quejamos: la corrupción, el nepotismo. Si se logra realmente dar un vuelco a la educación de este País, eso sería lo que para mi gusto podría cambiar el panorama nacional. Y, por supuesto, en términos culturales eso llevaría beneficios en todos los ámbitos. Pero convertirla en una educación de a de veras, en serio, una educación de calidad a nivel primaria, secundaria, preparatoria, universidad, que incluya por supuesto una educación cultural. Y hablo de la educación pública, pero también de las escuelas privadas, que son muy deficientes, muy irreales y con metas absurdas: estas escuelas pretenciosas que les dan natación y supuestamente computación, ballet, cuando en realidad no les dan nada, no los educan bien.

José Antonio Aguilar: Se necesitaría una política pública de la cultura que fuera más coherente, más integradora de las distintas áreas que existen. Yo creo que hay una necesidad muy grande de vincular por un lado los esfuerzos culturales de los estados, de las universidades públicas, de las organizaciones, para poder crear un paraguas que le dé coherencia a todo eso. Ha faltado coherencia e integración en la política pública de la cultura. Creo que hay una ventana de oportunidad enorme en lo que hace al mundo del libro impreso y electrónico, porque si vemos, éste es el país que tiene el mayor número de hispanoparlantes. Sin embargo, no es el que tiene, desde el punto de vista editorial y cultural, el liderazgo en el mundo hispánico. Ése lo tiene España, que tiene menos hablantes del español que nosotros, y tiene además una serie de problemas de segmentación regional y lingüística. Si el Estado mexicano, con los recursos que tiene, por ejemplo, con el FCE, se propusiese ser un actor de vanguardia, no sólo para México sino para el mundo hispánico, yo creo que lo podría conseguir. El mercado del libro en español, en su conjunto, no es un mercado débil. Es un mercado muy fragmentado, pero el libro electrónico rompe el problema de la distribución.

Elsa Ramírez: Las políticas están totalmente desarticuladas, cada quien hace su programa. La cultura en general se ha visto como si fuera de lujo, se cree que no es para todos sino sólo para un sector; sigue siendo muy clasista. No hay una distribución equitativa de la cultura, y eso lo tiene que atender el Gobierno, que debe garantizar que la gente tenga acceso a la cultura, que haya una distribución más equitativa definitivamente. La vinculación con la cultura siempre está ligada con la cuestión de la formación escolar: la base cultural en la educación está totalmente fuera. ¿Cultura es mandar a los niños a copiar fichas a los museos? Pues, no. Mandan al niño a ver el cuadro, pero no le dan las herramientas para trabajarlo. Creo que la cultura no está bien incorporada a la formación de nuestros niños, nuestros jóvenes y nuestros adultos.

Lucía Melgar: En mi opinión, si bien la cultura puede verse como un sector aparte en términos económicos, no puede separarse de la educación. No me parece necesaria una secretaría de la cultura, sino una integración o reformulación de la cultura en los programas educativos (a través de la SEP, de las escuelas y de las universidades) y a través de las instancias que ya existen y que deben reorganizarse (Conaculta, INAH, instituciones estatales y locales), para evitar la primacía de la burocracia, el dispendio en obras de relumbrón completamente inútiles, y que permitan en cambio planear y promover la cultura en distintos sentidos. En cuanto a la educación, hay que valorar la cultura como parte de la experiencia educativa, reconocer la necesidad de promover la creatividad. No se trata de crear genios sino de dar a todos los niños y jóvenes la posibilidad de acercarse a un medio de expresión propia, o colectiva, creativa.

Del mismo modo, es necesario favorecer la igualdad con acceso a medios semejantes de aprendizaje, desde los medios tradicionales, como los libros y el lápiz o la pluma, hasta los medios virtuales y los medios masivos de comunicación. No es viable un país con un abismo de desigualdad en cuanto a oportunidades educativas y culturales, además de sociales y económicas, como el que hoy tenemos. Tampoco es viable un país donde la educación misma es deficiente y no permite pensar críticamente. Una educación integral, enriquecida por una valoración real, activa de la cultura, es una educación que nos va a permitir formar personas más críticas, creativas, una ciudadanía más activa.

Debería ser además una educación laica, que promueva la no discriminación en todos los sentidos porque, como se ha documentado, la nuestra es una sociedad que discrimina, por razones de sexo, clase, etnia, religión, preferencia sexual, etcétera. Y todo esto contribuye a la tolerancia de la violencia. Además de escuelas dignas, de bibliotecas de escuela y de barrio, y una educación de calidad, es necesaria una educación para las personas del siglo 21, con actividades culturales, con fomento de la ciencia, de la investigación, de la socialización para la paz en todos los niveles.

En el mundo hay una tendencia a minimizar las humanidades como lo "no útil", y aquí en México en los últimos años este desprecio por los saberes artísticos y humanísticos se añade a un desprecio en la práctica por las ciencias. Llega una a preguntarse qué es lo que se quiere formar: ¿robots para las empresas?, ¿individuos obedientes?

¿Ve una propuesta cultural en las plataformas de los candidatos a la Presidencia?

Bartra: Hasta donde yo he visto son generalidades y nada muy interesante, pero confieso que no estoy demasiado al tanto. Lo poco que he visto me ha parecido aburridísimo, sin sustento, ni bien articulado. No parece que les interese la cultura mucho. El candidato del PRI más bien ha hecho gala de cierto analfabetismo. Desde luego, como es el puntero en las encuestas, preocupa mucho qué es lo que se le pueda ocurrir en materia de cultura, desde luego. De los otros candidatos, tampoco están mucho mejor. La verdad, yo creo que la cultura no les interesa.

Meyer: Creo que la visión de la izquierda le da mayor relevancia al sector público, y la derecha se lo da al privado. Pero quizá hay que exigir a los políticos que definan qué es cultura. Si es todo el conocimiento que hemos recibido en el pasado para enfrentar el presente e imaginar el futuro, pues cultura es todo. Pero si se quiere hacer un proyecto político en el tema de cultura hay que definir cultura, si no se hace, es no decir nada. El problema está en la definición de cultura.

Sería un proyecto bonito que hubiera cosas muy concretas en las plataformas políticas: que dijeran, por ejemplo, vamos a crear un programa de becas posdoctorales para 50 mil doctores.

Belausteguigoitia: Con Josefina hay una parte tradicional: la cultura es la familia, los roles hegemónicos, las familias heterosexuales, otra vez esta división entre alta y baja cultura. Otra cosa buena de Josefina es que promete la descentralización. Otra cosa cultural importante tiene que ver con el aborto: esas opiniones cuando se habla de matrimonios homosexuales o control del cuerpo hay una dimensión cultural que tiene que ver con el imaginario. Otra cosa buena del PAN es la despenalización del aborto en las mujeres que están en la cárcel. Y luego está la propuesta del PRI con una política cultural muy demagógica, muy de lo mismo: o sea más becas, que está muy bien que quieran darlas y disminuir la brecha, pero se ven demagógicas porque no hay un gesto de explicar, de donde estamos a lo que ellos prometen, cuál sería la transición: por ejemplo, hacer primero bibliotecas, y luego ahí poner computadoras. Todo es una payasada, una especie de simulacro, por ejemplo, la agenda digital es desproporcionada: no es que sea incorrecta: buenísimo que todas las escuelas tengan computadora, pero habría que empezar por bibliotecas y luego Internet.

Me acerco mucho más a la propuesta del PRD. Es el único partido que propone reorganizar y revisar la noción de público, y qué significa hacer de la cultura un bien público. Los demás dan un poco más de lo mismo.

Lieberman: Yo no he escuchado en ninguno de ellos un interés por la cultura. Hay muchas cosas que no me gustan. Pienso que el País está en una situación tan grave, tan delicada y tan urgente de cambio, que para mí el aspecto cultural, digamos de la política cultural, se me hace el menor de los problemas. Todos podemos entender que hay prioridades de seguridad, de violencia, económicas, ecológicas, educativas. Y, luego, ya las culturales parecen pasar a un segundo plano en un estado de emergencia como éste. Francamente, yo no separo lo cultural de lo demás.

Aguilar: Nada prominente, ni que hayan considerado lo suficientemente importante como para que se vuelva un tema discutible. No se ve nada de nada. Lo más fue la cosa folclórica de López Obrador de poner a Elena Poniatowska en el área de cultura. Pero no se ve que sea un tema importante en ninguno de los cuatro.

Ramírez: No hay programa cultural en ninguno de los candidatos. Y esto nos está dando simplemente el reflejo de la formación de estos candidatos. Ellos también pasaron por unas instituciones que no les dieron base cultural. Son producto de eso. Por eso no pueden hablar de cultura: no tienen ni la experiencia ni el conocimiento. La cultura, no sé si la entienden mal con cosas de tecnologías, pero, para ellos, la solución a todo parece que es la computadora y el iPad. Sienten que ahí la persona va a poder asomarse a la cultura, cuando es una herramienta que, si te falta todo lo demás, no te va a servir de nada, aunque con esa computadora puedas visitar todos los museos del mundo.

En lugar de estar comprando tanta computadora, por qué no hacer un buen programa cultural donde no importe tanto el soporte sino el sujeto que pueda estar preparado para contemplar, para disfrutar, que él mismo desarrolle cuestiones artísticas. Yo creo que gran parte de la violencia es porque nos falta esta parte cultural, porque no tenemos cómo expresar: nos han quitado, de alguna manera, como decía Giorgio Agamben, la posibilidad de la experiencia.

Melgar: Los candidatos incluyen propuestas culturales, pero no una visión integral de la cultura como proyecto para el siglo 21, o como proyecto de Estado. Como ya han señalado especialistas, no hay diagnósticos serios, se ha propuesto crear universidades, prepas, museos, orquestas, etcétera, como buenos deseos. Lo mismo con la idea de la secretaría de cultura, ¿para qué la queremos?, ¿para crear otro monstruo burocrático como la SEP? Yo no veo proyecto cultural integral, ni proyecto nacional. Y lo que se necesita es un proyecto basado en un conocimiento de la realidad, por difícil y pobre que ésta sea en algunas regiones o en algunos rubros. No podemos hablar de cultura en abstracto. ¿Qué manifestaciones culturales vamos a promover?, ¿cómo vamos a integrar la cultura para combatir la violencia y sus efectos? El arte por ejemplo es una herramienta muy útil contra la violencia, pero si no reducimos los niveles de violencia en los espacios públicos o en las casas, ¿cómo vamos a propiciar expresiones artísticas? A los políticos no les ha importado demasiado la cultura, y ahora parecerían hablar de otro país que no es éste en que muchas regiones viven acosadas por la violencia.

Sergio R. Blanco, periodista cultural

Función Dancística "Cuánto de mi llevas en ti", este 29 y 30 de Junio en la Guarida del Coyote, teatro de bolsillo

Piden un pacto para la cultura, llevan propuesta a presidenciables



Por: Virginia Bautista



“El modelo de políticas culturales que funcionó en México en el siglo XX está agotado. El sector está perdiendo. Nos descapitalizamos. Los procesos artísticos y culturales no están teniendo piso. Necesitamos crear otro pacto social alrededor de la cultura”, afirma tajante Lucina Jiménez.

La antropóloga cultural, junto con la editora Déborah Holtz y el abogado Ricardo Fuentes, presentaron ayer el documento Diez compromisos para el diseño de una nueva política cultural, firmado por 550 artistas, promotores culturales, investigadores y editores, que exigen a quien gane las elecciones presidenciales del próximo domingo tomar en cuenta estas propuestas como punto de partida.

“Estamos ante un hecho histórico. Es la primera vez que se reúne gente de cultura de 26 estados desde la sociedad civil, es decir, sin que haya sido convocada por algún partido o institución. Son más de 500 voces gritando: ‘Necesitamos una política cultural de Estado’”, agrega Déborah Holtz.

“Nuestro planteamiento no está enfocado sólo a las disciplinas artísticas, sino que va más allá, porque la cultura son formas de vida, relaciones sociales y un eje de desarrollo social”, añade Ricardo Fuentes.

El documento fue entregado y explicado el sábado pasado, detallan, a los equipos de campaña de los cuatro candidatos presidenciales (Andrés Manuel López Obrador, Enrique Peña Nieto, Josefina Vázquez Mota y Gabriel Quadri) como una forma de alzar la voz ante el silencio y la manera como fue relegada la cultura por las campañas que ya se encuentran en proceso de cierre.

Proponen, como primer punto, incluir a la cultura y a las artes dentro del Plan Nacional de Desarrollo 2012-2018 como un tema común y articulado con los sectores de educación, desarrollo social, economía, salud, turismo, medio ambiente, comunicación, seguridad pública y relaciones internacionales.

En segundo lugar, piden que se reconozcan los derechos de los pueblos autóctonos, indígenas y comunidades originarias a gestionar su patrimonio cultural, “para lo cual es necesario crear fondos de inversión y una legislación que les otorgue personalidad jurídica”.

Asumir que la cultura es también un sector productivo, por lo que sus hacedores deben tener acceso a créditos y estímulos económicos y fiscales, es otra de las exigencias.

“Generamos riqueza, empleo y bienestar social. Pero el panorama cultural está dominado por el Estado y hay una ventanilla única para acceder a los recursos. La cultura se maneja de una manera aislada, por eso enfrentamos un gran rezago”, dice Holtz.

Poner fin a la discrecionalidad en la distribución de fondos públicos para la cultura y las artes, y definir reglas claras para este financiamiento; incluir la educación artística, digital y audiovisual en el sistema educativo nacional; y crear nuevas estrategias de promoción cultural acordes al avance tecnológico, son otros de los puntos.

Jiménez reconoce que también se debe impulsar una reforma en la ingeniería de las instituciones públicas encargadas de las políticas culturales. “Quien dirija la institución rectora del sector deberá tener la capacidad de articular una política pública de Estado fincada en el diálogo”.

El décimo inciso especifica: “Esta persona, deberá tener experiencia probada en su quehacer, contar con una visión amplia, desprejuiciada e incluyente del inabarcable terreno de la cultura, y gozar del respeto de los protagonistas de estos procesos”.

Holtz aclara que para el grupo que representa la cultura está por encima de los partidos. “Con esto iniciamos un movimiento social por las necesidades de la cultura, no en contra de nadie. Pero sí estaremos vigilantes, no quitaremos el dedo de la llaga. Vamos a darnos nuestro lugar”.

Jiménez destacó que quisieron entregar el documento a los cuatro candidatos en igualdad de circunstancias, porque “lo más importante es lo que viene después de las elecciones, pues caminamos hacia un Observatorio de Política Cultural Ciudadana, que deberá funcionar por estados, no como un órgano acusatorio, sino propositivo, que asuma el reto de trabajar juntos”.

DECÁLOGO

La propuesta establece como puntos básicos:

La cultura como un tema articulado a otros sectores.

Derecho a los pueblos autóctonos a gestionar su patrimonio.

La cultura como un sector productivo.

Reglas claras para el financiamiento público.

Incluir al sistema educativo la educación artística, digital y audiovisual.

Crear nuevas estrategias de promoción acordes al avance tecnológico.

Reformar las instituciones públicas encargadas de las políticas culturales.

Estimular la inversión pública y privada en el sector.

Crear programas de formación para los responsables del sector.

Articular una política pública con base en el diálogo con las comunidades.

Visita: Expresiones

lunes, 25 de junio de 2012

Fuego cruzado de enseñanza y baile. Clausura del fin de cursos de la Escuela Estatal de Danza potosina



Por: Roberto A. Valenciano Capín

Con más de una década han ido sido parte de la construcción de este corpo que forma y conforma parte del quehacer del hecho dancístico potosina, como es la Escuela Estatal de Danza del S.E.E.R.

Este año presentan una función de fin de cursos, en donde los alumnos exponen los conocimientos adquiridos en este semestre en las modalidades de danza contemporánea y folclórica en la explanada del Museo del Ferrocarril "Jesús García Corona"

Al ser también la función de despedida de la generación 2008-2012, integrada por: Itzel  Segura, Carlos Alonso  Govea, Emmanuel López y Verona Grajeda, así como Omar, Laura Karina, Omar, Mayela y Misael, al concluír como maestros, bailarines y coreográfos tanto de la licenciatura en danza contemporánea como danza folclórica, respectivamente.  

Siendo su padrino de generación el Sr. Rigoberto Arias Lemus, informante de la danza de los Paloteros de Valle de Santiago, Gto.

En cuanto a la exposición de no solo entender y expresar, sino disfrutar este rico universo que contrae el folclore han echando mano de todos los recursos a su alcance y logran una explosión de formas y color, gracias a la vibración que se vuelve cita en el cimbreo de hombros y caderas para complementarlo con un depurado faldeo que provocó que el público agradeciera esta musicalidad hecha movimiento a través de la exhibición de los cuadros de: Oaxaca, Campeche, Chiapas, Sinaloa, Guanajuato y Nayarit, destacándose la participación del Mariachi Imperial de Ismael Vargas.


Incidió en que algún chiquitín se contagiará y bailará libremente al ritmo marcado por las marimbas y los metales no solamente de Campeche sino acentúandose en cuanto se departió la alegría y su vivacidad de Sinaloa.

En contraparte, en lo contemporáneo se dimensiona una gran economía formal y limitada tanto del movimiento como escénico, parecen estar en proporción con  la concepción misma planteada  por esta institución formativa en cuanto los detalles del estilo y en cuanto a los alcances mismos buscados en cuanto a su ejecución.

A pesar de la  articulación y apertura de ejercicios en su mayoría planteados tanto por sus maestros: Erendira Rodríguez,  Isis Chávez, Noemí Torres, Francisco Torres y José Martín Bravo; así como la apertura de mostrar su creatividad de los alumnos, destacándose por una preocupación por algo más que la forma en el trazo del cuerpo, con un planteamiento de movimiento aunado con un transfondo como sucedió con las piezas: -diversidad- del Profr. Fernando Escalante Guevara y Profra. Rebeca Quintanilla, así como el trabajo coreográfico del egresado de contemporáneo, carlos Alonsoperteneciente a la generación 2008-2012, "No hay nada que decir" de Carlos Alonso Govea.

De esta manera, a pesar de las viscitudes de hacerlo en un espacio abierto, aunado a no tener el escenario, iluminación y siendo un gran distractor como era el paso de trausentes, camiones, etc, pero aún así, se agradece tanto a los alumnos, egresados, maestros, autoridades tanto de esta institución educativa como de este museo y claro a todo el público que se dio cita a esta explanada de este recinto cultural con su cálido aplauso agradecieron el esfuerzo de estos jóvenes bailarines.